LEÓN ■ RADIOGRAFÍA DE UN PROBLEMA
El estallido de las agresiones médicas: 69 profesionales agredidos por pacientes o sus familiares en León
Es un cambio de paradigma. Del respeto se ha pasado a la violencia, agresiones contra médicos, enfermeras y celadores que pueden poner en peligro el acto médico y ante las que los profesionales exigen una solución

Un equipo médico durante una operación.
cristina fanjul | león
La última se produjo el mes pasado cuando un recluso agredió a una celadora en el Hospital, pero la violencia ejercida contra los profesionales de la Sanidad Pública ha crecido de manera notable en los últimos cuatro años. El año pasado, 69 profesionales —58 en León y 11 en el Bierzo— fueron agredidos en 59 incidentes con pacientes o sus familiares. La saturación de los centros médicos y los cambios sociales han provocado un incremento del número de delitos contra el personal sanitario que, desde 2012 se ha multiplicado casi por tres. Y eso, a pesar de que con la modificación del Código Penal de 2015 estas agresiones pasaron a considerarse un atentado a la autoridad, de igual manera que si el agresor atacase, por ejemplo, a un agente de Policía. «El médico es una autoridad sanitaria y quien agrede a un médico debe ser consciente de que se enfrenta a determinadas sanciones y penas». El presidente del Colegio de Médicos de Castilla y León, José Luis Díaz Villarig, considera que el problema de la violencia contra el personal sanitario hay que abordarlo desde varios puntos de vista. Reivindica una aplicación fiel de la ley por parte de los jueces, pero también recuerda que uno de los aspectos más importantes para la protección del acto médico es la educación y formación del ciudadano. «El acto médico está basado en la confianza. Si llegamos a un punto en el que esté presidido por el miedo, se malogrará», destaca. José Luis Díaz Villarig recuerda que el médico y la enfermera están para ayudar al paciente y advierte de que una de las razones para entender la actitud agresiva de muchos de ellos hay que buscarla en la masificación, sobre todo en determinados servicios, como Urgencias. «Si se mejora la asistencia, si se atiende más y mejor a los pacientes, será más difícil que se produzcan agresiones. Esto no es una broma», avisa. El representante de los médicos incide en que hay que mejorar la situación de Atención Primaria Espacial izada y asegura que es necesaria una negociación en la que estén todas las organizaciones de profesionales implicadas para solucionar un problema que está en «el ADN del sistema». «Hay que negociar». Villarig pone como ejemplo la existencia de tres mil consultorios médicos en la provincia. «Lo que no puede hacerse es poner un policía detrás de cada médico», manifiesta. En cualquier caso, subraya que en general la sociedad se comporta con corrección y reconoce la labor médica. «Hay millones de actos médicos cada día y las agresiones son una excepción», manifiesta, al tiempo que reflexiona acerca de los problemas que padecen los enfermos, que «lo pasan realmente mal».
De igual modo se explican muchos profesionales consultados, que recuerdan que la mayoría de los problemas con los pacientes surgen a causa de la masificación de la Sanidad. «Urgencias es un campo abonado para las agresiones por muchas razones», destaca uno de los médicos consultados. Refuerza su argumento en el hecho de que hay muchos pacientes que utilizan las urgencias como un atajo para lograr que se les practiquen pruebas que, a su juicio, se demoran o como la vía de lograr un ingreso. «Cuando se les niega, se frustran y la espera unida al cansancio provoca la agresión», destaca. Las recetas que no se prescriben o las bajas que no se firman también son causa de problemas con los pacientes. Además, como en el caso de la última agresión, la atención médica a reclusos también es un punto caliente para el personal sanitario. De hecho, más de la mitad de los incidentes se producen en los hospitales, mientras que el 30% tienen lugar en Atención Primaria.
La mayoría de las agresiones las sufren las mujeres, casi el 80% de los casos. «Los agresores suelen ser personas muy cobardes», destacan los médicos, que hacen hincapié en que la mayoría de las agresiones verbales y las amenazas no se denuncian.
La mayoría, en psiquiatría
Psiquiatría, por las características propias del servicio, es también un ámbito propicio para las agresiones. Los más perjudicados son las enfermeras y auxiliares de enfermería. En Santa Isabel, por ejemplo, seis trabajadores fueron agredidos en 2016 en un sólo incidente. Así, y según los datos proporcionados por la Consejería de Sanidad, las agresiones en Psiquiatría representan el 10% del total y el 53% de las físicas.
La mayoría de los agresores (65%) son los propios usuarios del sistema. En el caso de los familiares del paciente, las agresiones alcanzan el 34% del total. Además, hay violentos reincidentes, un 12% del total. Y uno de los datos más notables radica en el hecho de que el 81% de las agresiones las cometen personas desconocidas para el personal sanitario. Las razones para la agresión están encabezadas por la disconformidad en la asistencia, seguida por el trastorno psíquico agresivo y la disconformidad en el trato. La drogadicción se mantiene estable en un 7% desde el año 2012, mientras que los tiempos de espera se han multiplicado. De suponer apenas un 6% del total de razones, ha pasado a conllevar el 13%, un dato que revela el peso que en este problema tiene la masificación en los centros médicos.