La larga travesía del desierto de las toreras
Nicolasa Escamilla, La Pajuela, vendedora de alguaguindas o pajuelas de azufre, fue inmortalizada por Goya en los aguafuerte de la Tauromaquia tras picar y lidiar un toro en Zaragoza. En el siglo XIX destaca la cuadrilla de noias catalana con Angelita Pajés, que la lideró durante 15 años, y Lolita Pretel. Luego fue Juanita Cruz, en 1915 en León. Conchita Citrón debutó en la plaza de Lima en 1936. Sesenta años después, Cristina Sánchez tomó la alternativa en Nimes,