Nacen dos crías de jaguar en cautiverio
Avivan la esperanza para la consevación del felino en América.

Cada cinco horas toman el biberón. JOSÉ MÉNDEZ
efe| Teotihuacan
A poca distancia del Templo de los Jaguares de la prehispánica Teotihuacan, a las afueras de Ciudad de México, nacieron en cautiverio hace poco más de un mes dos ejemplares de jaguar que han avivado la esperanza por la conservación del felino más grande de América. Cada día, alrededor de las nueve de la mañana y tras pasar la noche en casa de alguno de sus cuidadores que no les quitan el ojo de encima, las dos crías llegan al parque zoológico Reino Animal, donde nacieron el pasado 19 de marzo.
Los dos afables ejemplares, ambos hembras y todavía sin nombre, son trasladados a la zona pediátrica del parque, donde reciben los cuidados de una «madre sustituta».
«La intención era que crecieran con su madre pero las tuvimos que separar porque vimos que tenían las marcas de un hongo en las patitas y en la cola y tuvimos que tratarlas», contó a Efe Yohali Zúñiga, bióloga y cuidadora de estos tiernos felinos.
Las pequeñas jaguares, de unos dos kilos de peso, son hijas de dos ejemplares rescatados por las autoridades mexicanas y entregados a este parque, que cuenta con una población de nueve ejemplares.
Una vez separadas de su madre, las dos hermanas ya no se reunirán con ella dado que son «animales solitarios», pero de momento «se llevan muy bien» entre ellas y les encanta jugar, correr y revolcarse. Cada cinco horas llega el momento de comer, cuando se les suministra un biberón con leche y nutrientes que succionan como si de su madre se tratase.