La sala que quita el miedo a las agujas
Pediatría del Hospital de León abre el primer espacio «de emociones» de Castilla y León.

El juego del panel de las emociones, uno de los recursos para jugar con los más pequeños. MARCIANO PÉREZ
carmen Tapia | león
La palabra miedo es la que más se repite en las librerías, pero en positivo, el que da risa, un arsenal editorial para que los más de 600 menores que cada año pasan por el aula de la planta de hospitalización de pediatría del Hospital de León pierdan el temor a las batas blancas, a las agujas y a las pruebas médicas. Pediatría inauguró ayer la que se conoce como ‘sala de las emociones’, la única de estas característas en Castilla y León. Los niños y niñas entran en este espacio inseguros después de varias horas o incluso días en un ambiente hostil, alejados del entorno familiar más conocido. A esta sala, decorada por la Fundación Juegoterapia con un presupuesto de 15.000 euros, acuden para recibir clases durante el tiempo que dura su ingreso hospitalario, «un espacio interactivo, divertido, moderno y dotado de ordenadores de última generación». Esa es la parte técnica, presentada ayer por el delegado de la Junta, Guillermo García, y la responsable de Humanización de la Fundación Juegoterapia, Esther Pereira.
La profesora del aula, Gloria González, explicó que los niños y niñas aprenden a distinguir y manejar sus emociones con el juego de un panel, «una rueda de emociones, que son el recipiente donde las vivencias pasan día a día». Y es que, como dice esta profesora, «no se puede enseñar matemáticas a un niño que está asustado». Pero todavía da un paso más para lograr el más difícil todavía: «Ayudamos a los niños a identificar sus emociones para que sean adultos pacíficos». Ahí está la clave.
En el aula se han instalado seis ordenadores de última generación para que los niños puedan estudiar, jugar o investigar mientras están allí, donados por la empresa Infortisa.
Esther Pereira, responsable de Humanización de Hospitales de la Fundación Juegoterapia, aseguró que han estudiado las necesidades y los objetivos del aula para diseñar el espacio interactivo para mejorar el estado de ánimo de los niños»
La planta de Pediatría del Hospital de León dispone de 29 camas —ayer estaban ocupadas 16— por las que pasan anualmente más de 2.000 menores que necesitan un ingreso para tratar sus enfermedades. Los niños y niñas que necesitan más tiempo de recuperación son los hematooncológicos.