Soles vestidos de futuro en los fogones
La Guía Repsol y Duyos se unen para embellecer los premios a los mejores chef.

Los Soles de Castilla y León de la Guía Repsol posan frente a la Catedral. JESÚS F. SALVADORES
ana gaitero | león
Algodón reciclado y botellas de plástico son los materiales elegidos por el diseñador Juan Duyos para vestir a los Soles de la Guía Repsol que ayer celebró en León la entrega de los premios a los mejores chef de la Comunidad en los jardines de la Fundación Sierra Pambley.
Jesús Prieto, del restaurante Serrano de Astorga, Víctor Martín, del Trigo de Valladolid, Miguel Martínez, de La Tronera de Villadepalos, José Gordón, de El Capricho de Jiménez de Jamuz, Yolanda León y Juanjo Pérez, de Cocinandos, Javier Rodríguez de Delirios y Becook Urbanfood son los Soles de León entre una nómina de 39 que este año recibieron el premio Castilla y León.
La directora de la guía Repsol, María Ritter, subrayó que la ciudad fue elegida para la puesta de largo de la nueva chaquetilla, que simboliza el futuro en los fogones, por ser la Capital Gastronómica, además de por acreditada tradición en restaurantes y bares, que la sitúan como la ciudad que más establecimientos cuenta por habitantes.
También subrayó el empuje de unos fogones que tienen el mérito de haber metido «el territorio en la mesa» con platos cuyas materias primas proceden del entorno, como las legumbres, castañas, carnes y verduras.
Castilla y León es la sexta comunidad en número de Soles de la Guía Repsol y cuenta con establecimientos de la raigambre de Cándido en Segovia, El Ermitaño de Zamora, El Empalme de Rionegro del Puente, la hostería Los Palmeros de Frómista o La Lobita de Navaleno, donde Elena Luque hace la tercera generación de cocineras.
Las chaquetillas, que son altamente resistentes al calor, también se presentan con la novedad de que se ha pensado en el tallaje específico de las mujeres que muchas veces «se ven obligadas a ponerse la talla pequeña de la de hombres», explicó Duyos.
El monologuista Quique Macías, de El Club de la Comedia presentó el acto y elogió el potencial turístico y culinario de Castilla y León. «Tenemos el románico y el gótico y hay que dar la tabarra como los testigos de Jehová para que se os conozca». No faltó el guiño a la cecina de León que un cortador preparaba en finas lonchas para su degustación.