León

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Llevo muchos años en este negocio», le espetó Ángel Villa a un policía durante una de las manifestaciones en favor de la élite del carbón. Villa sigue siéndolo (millonario). A él, como a otros muchos, el negocio le fue muy bien. Se enriquecieron aireando el cuerpo en descomposición de una industria que había muerto 30 años atrás. Pero había que seguir con la procesión. Europa regaba con millones de euros las cuentas de unos cuantos empresarios —alguno de ellos insolvente— al tiempo que blanqueaba las inversiones que Valladolid tiraba a la provincia como a un pariente pobre.

Comenzó un tráfico de subvenciones con el que a unos les fue mejor que a otros. Otros son los muertos, muchos miles, tantos que nadie se atreve —al menos por ahora— a poner una cifra. La niebla que nos impide contar las tumbas la genera la bruma viscosa del dinero, unos fondos que se esfumaron por la colaboración entre empresarios, sindicatos, políticos y bastantes más cooperadores necesarios. Algún día alguien escribirá el cuento de cómo unos pocos desalmados utilizaron carne de minero como coartada para enriquecerse. Hay muchos.

Tengo un amigo que dice que la mina en León es la historia de un holocausto. Lo es no sólo por las condiciones de vida —esclava— y de muerte, sino porque cuando se lee la letra pequeña, uno se da cuenta de que no hace falta hacer arqueología para poner distancia entre Laciana y Germinal. La hermandad de partidos, sindicatos, empresarios y más en este negocio ha hecho que, como Zola dijo a través de Buenamuerte, tengamos en el cuerpo más carbón del que necesitaríamos para calentarnos hasta la muerte.

Siguen hablando del carbón como si aún fuera una realidad y le convocan como a un moribundo que todavía tiene que hacer testamento. No le dejan morir en paz porque continúa llenando los bolsillos de muchos. Me pregunto qué habría ocurrido si la transición no se hubiera dilatado tanto, si los planes Miner no se hubiesen convertido en el arma de la Junta para no invertir en León, si tan pocos no se hubieran enriquecido con la vida perra de tantos.

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