Seis puntos por hablar al móvil
La DGT quiere penalizar con contundencia el uso de los teléfonos Navarro apuesta también por aumentar el número de agentes de Tráfico en las carreteras.

Un joven al volante hablando por el móvil. ALBERTO ESTÉVEZ
daniel roldán | madrid
Ta primera advertencia fue lanzada cuando el mes de julio apuraba sus últimos días, antes de comenzar uno de los trasiegos en las carreteras más importantes del año. El máximo responsable de la Dirección General de Tráfico (DGT), Pere Navarro, señaló que era necesario repensar las sanciones que los conductores recibían por hacer un uso indebido del móvil al volante. Una de sus «obsesiones» era el WhatsApp y la ‘necesidad’ que muchos conductores tienen de ver inmediatamente el último mensaje que han recibido. Entonces, hace ya tres meses, Navarro indicó que la horquilla que manejaba era la retirada entre cuatro y seis puntos. Ayer, el director de la DGT se inclinó por la sanción más dura: retirada de seis puntos en el carnet. «Algo hay que hacer», indicó en una entrevista a Efe en la que reiteró su preocupación por el aumento de las distracciones al volante, que son la primera causa de mortalidad junto al consumo de alcohol y drogas.
Navarro quiere que esta propuesta esté consensuada con el resto de las fuerzas políticas, aunque no descartó que la propuesta se quede en una retirada de cuatro puntos. Si se acuerda la retirada de media docena de puntos, chatear por el móvil se equipará a otras infracciones graves, como conducir bajo los efectos de los estupefacientes y psicotrópicos, negarse a someterse a las pruebas de alcoholemia o circular de forma temeraria, en sentido contrario a lo establecido o conducir vehículos en carreteras no autorizadas.
Si la opción que sale adelante es la de los cuatro puntos, usar el WhatsApp u otros servicios de mensajería sería equivalente a saltarse un stop o adelantar poniendo en peligro a unos ciclistas. Tráfico también quiere que se detraigan cuatro puntos -ahora son tres- para aquellas personas que no lleven el cinturón de seguridad, el casco o las sillitas de retención infantiles adecuadas. «Después de doce años (de entrada en vigor del carné por puntos), el que no se pone el cinturón es porque no le da la gana. Y lo mismo pasa con el casco», indicó.