Diario de León

Los padres de Nadia, condenados por estafa

El juez dicta 5 y 3 años de prisión al probar que Fernando Blanco y Margarita Garau utilizaron la enfermedad de su hija.

Los padres de Nadia, durante la celebración del juicio. ADRIÁ ROPERO

Los padres de Nadia, durante la celebración del juicio. ADRIÁ ROPERO

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

álvaro soto | madrid

La Audiencia de Lérida condenó este miércoles a Fernando Blanco, el padre de Nadia, la niña afectada de ticotriodistrofia, a cinco años de prisión y una multa de 3.000 euros y a Margarita Garau, la madre, a tres años y seis meses y a una multa de 2.400 euros por un delito de estafa continuada y agravada.

El tribunal considera acreditado que ambos se enriquecieron en 402.232,65 euros después de «urdir un plan» para ganar dinero mediante campañas solidarias aprovechando la enfermedad de la menor. Además, deberán pagar las costas del procedimiento, incluidas las de la acusación particular, y también tendrán que devolver los donativos a cada una de las personas perjudicadas por su engaño como responsables civiles. Durante el juicio, la Fiscalía argumentó que no había «ninguna duda «de que se trataba de una estafa y un engaño prolongado» y calificó al padre de la niña, Fernando Blanco, de «gran fabulador y embaucador».

La niña padece tricotiodistrofia, una enfermedad rara que produce alteraciones en el pelo y la piel y una serie de trastornos neurológicos que impiden un desarrollo intelectual normal, así como envejecimiento prematuro. Es una enfermedad incurable, aunque algunos de sus síntomas y alteraciones son tratables. Pero esa enfermedad se convirtió en un ‘negocio’ para Blanco y Garau. Constituyeron la Asociación Nadia Nerea para la tricotiodistrofia y enfermedades raras de Baleares y lanzaron múltiples iniciativas con fines solidarios para recaudar un dinero que, supuestamente, se iba a destinar a que Nadia fuera operada en Estados Unidos. «Llegaron a afirmar falsamente que [el dinero] era necesario para superar el riesgo inminente de muerte en que se encontraba la menor», reza la sentencia.

Pero la realidad era muy diferente: Nadia estaba enferma, pero no en riesgo de muerte inminente, como certificó una forense del Instituto de Medicina Legal de Lérida durante el juicio. Mientras tanto, los padres utilizaron ese dinero para gastos personales como supermercados, ferreterías, centros comerciales, viajes, hoteles, restaurantes, tiendas de electrónica, comercio electrónico, alarma del domicilio o telefonía que les permitían tener un «alto nivel de vida», según el juez que instruyó el caso.

Para conseguir el dinero, Blanco acudió a varios medios de comunicación contando una historia ficticia y facilitando «el número de cuenta corriente en el que hacer donaciones», continúa la sentencia. Aseguró que había viajado a Afganistán, donde, según dijo, corrió huyendo de las bombas.

tracking