Diario de León

ÁNGELES MARTÍNEZ MANIEGA | VOCAL ARBA

«En el área rural el enfermo alcohólico teme que sus vecinos le conozcan»

«Dale oportunidad a tu vida sin alcohol» es título de la charla que ofrecen hoy en el Club de Prensa de Diario de León Ángeles Martínez Maniega, vocal de Arba y enferma rehabilitada, y la psicóloga de la asociación bañezana Marta Rendos Rubio. A partir de las 20.00 horas hablarán de la experiencia de este colectivo que abarca desde Benavente a Astorga. El perfil dominante de enfermos es de varones de 50 años, pero también es notable la afluencia de mujeres y jóvenes..

Ángeles Martínez, vocal de Arba, es una de las conferenciantes de hoy en el Club de Prensa de Diario de León. JESÚS F. SALVADORES

Ángeles Martínez, vocal de Arba, es una de las conferenciantes de hoy en el Club de Prensa de Diario de León. JESÚS F. SALVADORES

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Lugar: Club de Prensa Diario de León.

C/ Gran Vía de San Marcos, 8 entrada por Fajeros.

A las 20.00 horas..

ANA GAITERO | LEÓN

Más de 1.200 intervenciones terapéuticas es el balance del último año de Arba (Asociación de Alcohólicos Rehabilitados de La Bañeza), un asociación que tiene su ámbito de actuación mucho más allá de esta ciudad al prestar ayuda a personas de las comarcas de Benavente, Astorga y el Páramo. Con casi un cuarto de siglo de andadura, realiza terapias grupales y trabaja tanto con personas enfermas como con los familiares, cuya implicación es determinante en el éxito del programa. Su mayor satisfacción es haber conseguido en todos estos años que prácticamente la totalidad de las personas que acuden a la terapia se rehabilitan, señala Ángeles Martínez. Ella es un ejemplo.

—¿Cuándo se crea la Asociación de Alcohólicos Rehabilitados de La Bañeza?

—Comienza su andadura en el año 1994

—Cómo es la problemática actual del alcoholismo en la comarca?

—El problema en la comarca, es paralelo con el de la sociedad en general, según los datos publicados. Creemos que los recursos de información a la población de la zona, son bastante escasos. Lo importante sería recibir la información antes de contraer el problema.

—¿Qué zonas abarca su área de intervención?

—Nuestro ámbito de actuación es muy amplio. Aunque la sede está ubicada en La Bañeza, cubrimos las zonas de Astorga, Benavente, Ribera del Órbigo, Castrocontrigo, Valencia de Don Juan y Santa María del Páramo.

—¿El área rural tiene alguna particularidad respecto al afrontamiento del problema del alcoholismo?

—Influye mucho residir en una zona rural, donde todos prácticamente nos conocemos. El enfermo, sobre todo en la primera etapa, teme que sus conocidos o vecinos sepan que acude a una terapia por alcoholismo. Esto en una población grande como León, pasa más desapercibido.

—¿Quiénes suelen acudir a pedir ayuda a la asociación en La Bañeza?

—El perfil de las personas que acuden a la asociación en busca de ayuda, son varones en su mayoría, con una edad media de 50 años. Las mujeres y los jóvenes son una minoría. La primera toma de contacto, en busca de información, la suele realizar un familiar del enfermo.

—¿Cuáles son los logros de la implantación de esta asociación en la comarca?

—Además de la rehabilitación de la mayor parte de los enfermos que acuden a terapia, uno de los logros más importantes es la campaña de sensibilización e información que realizamos a través de las ponencias, charlas y mesas informativas. Le damos un valor muy importante a estas actividades, porque pensamos que un buen conocimiento de esta enfermedad, disminuiría notablemente el número de personas afectadas.

—¿En qué consisten las terapias y quiénes participan en las mismas?

—Las terapias se realizan, por una parte grupo de enfermos y por otra, grupo de familiares. Una vez al mes, realizamos terapias conjuntas, para valorar avances y poner puntos en común. Estas terapias consisten en exponer experiencias personales, sensaciones y sentimientos, estados de ánimo y problemas que van apareciendo cuando se deja de consumir. Un enfermo que ya ha pasado por todas las fases, es la persona que mejor te puede comprender y ponerse en tu piel. Por este motivo, formamos parte de estas terapias los que llevamos tiempo rehabilitados y los miembros nuevos. También realizamos talleres de comunicación y autoestima que nos ayudan a superar la enfermedad. Cuando el enfermo lo necesita, también se realizan tutorías individuales.

—El carné por puntos y otras medidas de tráfico en relación con alcohol, ¿ha influido en la demanda de las terapias en la zona?

—Es triste, pero sí. En estos últimos años, ha aumentado el número de casos de enfermos que acuden a terapia obligados por una orden judicial. Bien por causar accidentes de tráfico, por controles de alcoholemia positivos y continuados, o por retiradas repetidas del carné de conducir.

—¿Por qué el alcoholismo debe considerarse una enfermedad y no ‘vicio’ como se creyó toda la vida?

—El alcoholismo es una enfermedad adictiva del cerebro, reconocida por la Organización Mundial de la Salud, que produce alteraciones del comportamiento y la conducta. La ingesta continuada de alcohol, produce unos cambios en el cerebro que dificultan el autocontrol y la capacidad de contener el impulso de consumir y por lo tanto, se acaba consumiendo, por necesidad, no por obtener una satisfacción. La palabra vicio, tiene connotaciones muy negativas, sobre todo para nosotros.

—¿Qué riesgos se están observando entre la población joven en el medio rural?

—Las personas jóvenes, comienzan el consumo de alcohol, cada vez a una edad más temprana. Ingieren grandes cantidades. Salen para consumir y no para divertirse. Su cuerpo no está aún preparado para digerir esas cantidades y tampoco saben gestionar las consecuencias.

—¿El botellón es el contexto de inicio en esta adicción?

—Efectivamente. No tendría mayor importancia, si se realizara de manera puntual y con motivo de alguna celebración. Todos hemos sido jóvenes y nos ha gustado divertirnos. El problema es que el botellón se está convirtiendo en una práctica normalizada y desmedida, pudiendo ser el primer paso de un consumo habitual.

—¿Desde Arba desarrollan programas educativos o de sensibilización social en relación con el alcoholismo? Si es así, ¿cómo se realizan?

Como te comenté antes, organizamos charlas informativas del uso y el abuso del alcohol. Las impartimos sobre todo, dirigidas a los jóvenes, con las colaboración de las ampas y a colectivos y asociaciones de mujeres, con la colaboración de los ayuntamientos. Nos centramos en estos dos grupos que nos parecen los más importantes. A los jóvenes y sus padres, cómo medida de prevención, y a las mujeres porque somos más reacias a pedir ayuda y reconocer el problema.

—La costumbre de ‘ir de vinos’ tan arraigada en nuestra provincia, ¿es un factor de riesgo?

—Uno de los factores de riesgo más importante, es el consumo diario y continuado del alcohol.

Con la tradición de esta zona de ‘alterne’ y ‘tapeo’, la ingesta es diaria, por la mañana y por la tarde. En León esto se convierte en un factor muy atenuante.

—¿Cómo saber cuándo se han pisado las líneas rojas entre el consumo moderado y el abuso?

—Es una línea muy fina que se atraviesa sin apenas darse cuenta. Deja de ser consumo moderado, cuando se tiene la necesidad diaria de consumir alcohol; cuando se necesita beber para poder llevar una vida ‘normal’ y cuando el dejar de consumirlo, te crea un estado de ansiedad. No hay medidas, ni cantidades; hay necesidades o dependencias.

—¿Cuáles son los retos actuales de la asociación?

—Proporcionar tratamiento terapéutico a todas aquellas personas a las que, bien de forma directa o indirecta, el alcohol les ocasiona problemas. Potenciar la colaboración familiar. Seguir participando en campañas informativas sobre el alcohol. Realizar actividades de prevención del alcoholismo.

—Cuente algún caso que le haya impactado de los que han pasado por Arba.

—Todos los casos, en su medida, son impactantes, pero quizás a mí los que más me afectan, son las mujeres que como consecuencia de esta enfermedad, han perdido la custodia de sus hijos y tienen que recomponer su vida totalmente. Todos tenemos una lucha diaria, porque esta enfermedad, a todos, nos ha arrebatado algo importante de nuestras vidas.

—¿Hay muchas personas voluntarias implicadas en Arba?

—Tenemos muchas colaboraciones externas que nos ayudan en nuestra labor. Los ayuntamientos y CEAs están siempre en contacto con nosotros. Tenemos mucho apoyo en prensa y radio. También participan estudiantes de psicología o trabajo social que realizan las prácticas o su trabajo de fin de carrera en la asociación.

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