LA LABOR SOCIAL DE LEÓN
«Hay alcohólicos de traje y corbata, no son solo los del cajero y el cartón»
El público del Club de Prensa aplaude la valentía de Ángeles Martínez, de Arba

Marta Rendos Rubio, psicóloga de Arba, Joaquín S. Torné, director de Diario de León y Ángeles Martínez Maniega, vocal de Arba. RAMIRO
«El alcohol es la droga más consumida y la que más problemas ocasiona», afirmó ayer en el Club de Prensa de Diario de León Marta Rendos Rubio, psicóloga de la Asociación de Alcohólicos Rehabilitados de La Bañeza (Arba) durante la presentación de este colectivo en las jornadas de Divulgación de la Labor Social en León.
Pero no todas personas que sufren las consecuencias de su abuso llegan a reconocer la enfermedad y tratar de recuperarse. «Hay quien llega a la asociación a pedir información y no vuelve porque no le gusta lo que nos dicen: No se puede beber más». afirmó Ángeles Martínez Maniega, vocal de Arba y enferma rehabilitada.
Hay quien, como ella, sale adelante y emprende una nueva vida «manteniendo el equilibrio personal y la abstinencia» después de haber vivido en el fango. «Yo sé lo que es vivir en una resaca continua ahogada en alcohol y penas», confesó esta mujer, a la que el público aplaudió conmovido por su experiencia.
«En un momento de lucidez decidí buscar algo que me sacara de la miseria y apareció Arba», apuntó. Ni subir el edificio con más escalones del mundo, el Burj Khalifa, es comparable, dijo «con los 39 escalones que llevan a Arba. Fueron los más difíciles de mi vida». Allí «me ayudaron a reconocer que estaba enferma, a perdornarme y a aprender a quererme», relató.
Han pasado varios años desde aquella decisión. «Ahora soy yo la que recibo con emoción a los nuevos miembros» y cada mañana «cuando pongo mis pies sobrios en el suelo me invade una sensación de orgullo y alivio. Y sé que lo mejor está por venir», sentenció.
Ángeles Martínez señaló que «hay una línea muy fina en saber si tienes o no un problema con el alcohol. Cada uno tiene la suya», indicó. Más allá de los síntomas físicos, como los temblores, confusión, pérdida de memoria o levantarse por la mañana y necesitar el alcohol, en su caso sintió, como otras mujeres, que «estaba haciendo las cosas mal y no tenía salida».
En el coloquio intervino también el secretario de la Federación de Asociaciones de Alcohólicos Rehabilitados de Castilla y León, Victorino Marcos, quien subrayó que el alcoholismo «es una enfermedad camaleónica y poco familiarizada socialmente. Creemos que son los que duermen en el cajero o están en la calle con el cartón. Pero hay mucho alcohólico de traje y corbata y de dos vinos diarios».
Y es que, aunque en Atención Primaria se considera que tres consumiciones diarias en hombres y dos en mujeres son la línea roja, «en el momento en que un vaso de vino te genera un cambio de actitud ya es un problema». Como dice la OMS: «No hay cantidad segura sobre la cual no haya riesgo». También alertaron sobre la facilidad de acceso que tiene la juventud a esta droga que «es muy barata» y engancha «igual que la heroína». El botellón es la vía de inicio.