CURIOSIDADES
Amores rotos en tiempos de guerra
Un museo de Zagreb trata los efectos de la migración sobre el amor y las parejas.

Una variedad de objetos de la vida y ruptura entre parejas, a veces tristes, en el museo. ANTONIO BAT
Vesnac Bernardic | zagreb
El Museo de las Relaciones Rotas, que en pocos años se ha convertido en una de la principales atracciones turísticas de Zagreb, incluye ahora también los efectos de las guerras, el terrorismo y la migración sobre el amor.
«Durante un año estuvimos estudiando y clasificando por temas unos 3.500 objetos con sus historias. Al final, escogimos un centenar para la nueva colección», explicó Drazen Grubisic, quien fundó en 2010 este museo junto a su exnovia Olinka Vistica.
Cuando Drazen y Olinka rompieron su relación, se enfrentaron al problema de no saber qué hacer con los objetos que tenían en común y que les recordaban a su amor. Así se les ocurrió fundar un museo propio en que los exnovios pudieran desprenderse de objetos conjuntos queridos u odiados, como una especie «despedida definitiva y creativa» del amor marchitado.
Situado en el palacio Kulmer, en el casco antiguo de la capital croata, este museo expone objetos de donantes anónimos de todo el mundo que recuerdan y simbolizan amores pasados, cada uno acompañado de una historia o una explicación.
Un disco Schellak de la Alemania nazi en 1942, un retrato y una caja de ceras como recuerdo de un amor secreto de judíos perseguidos, una carpeta a ganchillo de una refugiada de Siria y una carta de amor escrita durante el asedio de Sarajevo (1992-1995).
Son solo algunos de los objetos donados que testimonian historias de amor y separación en tiempos de guerra.
«Partimos juntos, fuimos capturados juntos, viajamos juntos. Te voy a recordar toda mi vida, ya que mi amor es infinito», escribe el autor de una carta de amor nunca entregada y redactada durante una dramática escapada de la bombardeada Sarajevo.
Una mujer de Estambul donó su vestido de bodas que no llegó a vestir ya que su novio murió en un ataque terrorista de 2016.
«Mi vestido de novia es la mejor representación del día en que me lo quiero imaginar».