Diario de León
Publicado por
GARCÍA TRAPIELLO
León

Creado:

Actualizado:

Mereció su suerte, sin duda, ese americano de 25 años, John Allen Chau, bendito majadero, empecinado en convertir a los infieles de una isla al este de India, Sentinel del Norte, donde una tribu indígena lleva siglos o milenios logrando que no la invada ni le roce el mundo veloz que le pasa al lado cagando estelas, genuina estirpe humana no contaminada de lo que aquí llamamos «progreso» y que ellos, con sobrada razón sin duda, no dejan de ver como «suicidio» (también aquí lo consideran así no pocos muy de acuerdo en esto; y seguro que en muchas cosas más, como en la inocencia de su «salvajismo»).

Respetando su entidad y su derecho, el gobierno indio decretó en su día esta isla como «zona de exclusión» para que nada importune o haga colar allí salvaciones, virus, modos o trastos que quiebren su virginidad, pero ese tipo tenía planeado cristianizar a toda costa a esa gente al considerar su isla «el último bastión de Satán», en eso insistía este gilipollas investido de misionero y ayudado desde lejos por otros como él, igualicos a los que vemos por estas calles con corbata y chapita decididos a meter biblias de canto en la mollera de la pobre gente, piso por piso.

Este joven inflamado de fe ciega lo había intentado antes y le echaron con bufidos y con arcos, pero quiso ver una señal celestial en el clavarse una flecha (eso dijo, vete a saber) en su Biblia, ese gran cañón de calibre inmisericorde que dispara prodigios fantásticos para allanarnos la Verdad, así que volvió al año siguiente con sus coces divinas contra el aguijón satánico. Esta vez la policía le da por muerto. Lo iba pidiendo, así es el idiota iluminado que juega a aventuras martiriales por arrogarse el mandato divino de salvar a quien, además, se resiste a ello (ya en la playa les anunciaba a voces «Jesús os ama, yo os amo», en inglés, lógicamente, para hacerse entender).

Y seguro que se fue disparado al Cielo pretendiendo entrar allí como una flecha, pero sin duda san Pedro le habrá frenado el ímpetu al ver que su palma de mártir es de plástico de los chinos y le ha retenido en la entrada hasta que le hagan un psicotécnico... o más.

tracking