homenaje
El García Bellido premia al valedor de los gitanos
El hombre que sueña con llenar de lunares la universidad. Pedro Puente recibió ayer en el IES García Bellido de Armunia el premio Concordia por su labor con la comunidad gitana y los inmigrantes. «Cuando empecé decía que teníamos que intentar llenar la universidad de lunares y estamos llegando», aunque aún hay camino que andar. El 40% del alumnado gitano abandona los estudios en la ESO. .

Pedro Puente pronunció unas palabras de agradecimiento en el IES García Bellido por ser elegido para el primer premio Concordia. MARCIANO PÉREZ
Pedro Puente es un nombre que se escribe con mayúsculas en la comunidad gitana. Cuando empezó a trabajar con los gitanos de Las Ventas, hace más de 50 años, «no había nadie que fuera a la escuela» y comenzaron a matricularles en la EGB. Hasta entonces ir a la escuela no figuraba en los planes de esta comunidad.
Ayer, cuando entró en el IES Antonio García Bellido de Armunia, se emocionó más por ver un instituto «lleno de niñas y niños gitanos» que por el galardón que le otorgó el centro educativo. El primer premio Concordia creado por este instituto para reconocer la labor de personas que destacan por su solidaridad y dedicación a los demás.
Pedro Puente, el hombre que soñó con llenar de lunares la universidad animó al alumnado y especialmente a los chicos y chicas gitanas, a seguir el camino del estudio pues aunque hoy se escolariza al 100% de la población gitana, el abandono escolar es muy elevado y en León está por encima de la media estatal, al situarse en el 40% en la ESO.
Quizá por eso contó su historia a un auditorio atento y alegre. «Nací en un pueblo donde casi todo el mundo era analfabeto y a los 18 años empecé a estudiar y a trabajar para pagarme los estudios y es lo mejor que pude», resaltó.
Aquel joven esforzado es hoy vicario episcopal de Asuntos Económicos y Sociales y sobre todo es recordado como fundador del Secretariado Gitano y de Accem, la oenegé dedicada a la atención a personas refugiadas e inmigrantes.
Las universidades aún no se han llenado de lunares, pero «estamos llegando a ello», y además, recordó ayer en Armunia, «antes llenaremos de lunares el Parlamento» en referencia a la presencia gitana que se espera en las próximas Cortes tras las elecciones generales del 28-A.
El jurado que concedió el galardón a Pedro Puente destacó su talante solidario, trabajador y la tenacidad con que ha logrado sus objetivos. El consejero de Educación, Fernando Rey, ensalzó la capacidad compasiva y organizativa de este hombre que considera «una de las mejores cabezas» y «de los leoneses más importantes en el panorama nacional».
También resaltó Rey que el objetivo político de su consejería es que la comunidad gitana, así como inmigrantes y otros colectivos desfavorecidos, completen como mínimo sus estudios secundarios y de ahí puedan pasar a la formación profesional o a la universidad.
El consejero de Educación destacó la labor del IES García Bellido en la atención a la diversidad, «es de referencia en la Comunidad», subrayó tras elogiar tanto al equipo directivo como al claustro docente.
El alcalde de León, Antonio Silván, hizo referencia a la labor innovadora que realiza el instituto García Bellido en el trabajo de integración y multiculturalidad y destacó también los valores de Pedro Puente por su quehacer diario durante más de 50 años. Lo importante, añadió Silván, es que tanto el instituto que ha otorgado el premio Concordia como el galardonado, adió Silván, «hacen ciudad, una ciudad abierta y multicultural donde la educación juega un papel fundamental».
El IES Antonio García Bellido cuenta con un 295 alumnas y alumnos de once nacionalidades. El alumnado en situación de vulnerabilidad educativa tiene una presencia notoria en este centro educativo que desde 2012 inició un proceso de transformación, tal y como explicó su director, Rafael Gallego.
«Hacemos cosas muy diferentes que no se hacen en otros centros», subrayó. El proyecto para bautizar a las aulas con nombres de mujer, la dinamización de la biblioteca y otras actividades para hacer que las diferencias sean riqueza y no distancia.
El objetivo es que el alumnado «aprenda cosas que no son solo saber o saber hacer», precisó Gallego. «Es importante que nuestro alumnado aprenda a saber ser», añadió. De este espíritu nació la idea de crear el premio Concordia. «Es importante que la sociedad conozca cómo pretendemos devolver esta idea de solidaridad, de trabajo por los otros, de atención a la diversidad y de comprender que las diferencias no existen, se crean», indicó Gallego.
«Aprender del diferente es el máster que nuestros chicos y chicas hacen aquí», enfatizó el director. La elección de Pedro Puente para el primer premio Concordia se debe precisamente a que su trayectoria representa todos estos valores. «Es un reconocimiento a todo lo que Pedro Puente ha hecho y que ha sabido mover los resortes para que esas cosas existan», añadió.
Visiblemente emocionado, Pedro Puente alentó a «que no perdamos esa identidad propia, pero que la mejoremos desde la formación». Como premio recibió un baúl tapizado por el alumnado de Formación Profesional con un cojín con el nombre del IES García Bellido grabado, mientras un dúo de piano y cajón interpretaba el conocido tema Orobroy del músico gitano David Peña Dorantes. Sólo faltó una guitarra.