El faro finlandés
A l ser noticia inquietante que la extrema derecha no lograra ganar por un pelo las últimas elecciones de Finlandia, recordé el episodio finlandés de un hombre negro tizón que hace unos años acampó en este islote del lobo, Pedro Muagura, mozambiqueño, ingeniero agrónomo cuya fama no deja de crecer al haber plantado casi doscientos millones de árboles en países africanos. Contumaz repoblador, inquieto y dinámico, este ingeniero es además gestor ambiental, educador y estudioso de cualquier asunto que enriquezca su afán (sociología, apicultura, psicología, matemáticas... asombra ver su currículum en internet). Fue capaz, incluso, de adiestrar gatos para que mataran las cobras que pululaban diezmando la población de una región mozambiqueña. Qué tío. Humilde. Y barato, solo pide al mes 1.600 euros.
Su fama le llevó una vez (y no más) a dar dos conferencias en Finlandia, el país de mayor industria forestal, nación también de excelencia tecnológica gracias a sus nokias y con el mejor sistema educativo de Europa según el Informe Pisa, aunque lo duda Peláez si educa a tanto cabrón supremacista como allí se da... ¿es ese el «faro finlandés» que nos señala el camino?, ¿qué educación es esa que al final crea racistas de vileza atroz?, porque lo que le sucedió a Pedro Muagura en su primer día en Helsinki es definitivo: acudió a comer solo a un restuarante del centro y le asombró que, tras recogerle los platos, los rompieran tirándolos a la basura... ¿la razón?, ¿algún lujo finés, un rito de bienvenida?... no, simplemente fue que en ellos había comido un negro (cuya piel infecta incluso la loza esmaltada, piensan allí), le explicó su avergonzado anfitrión. Quizá ahora se entienda mejor por qué aquel facherío tan rubio y ario podría estar gobernando hoy allí.. o mañana Noruega, Holanda, Dinamarca... la Europa fría, educada, luterana y próspera ¿vuelve a lo mismo?...
Entre el facherío español sembró esta noticia un orgasmo espontáneo... ¿lo véis?, hasta los protestantes nos copian... y el que no se corrió en el acto se hizo pajas con la izquierda y el periódico.