CORNADA DE LOBO
Hijos de cura
Un dato que llena de orgullo a la tierrina cazurrona es haber sido en 1873 la provincia con mayor número de escuelas tras Barcelona. Y su índice de analfabetismo, de los más bajos de España. Algo paradójico y admirable, a no ser que donde no llegaba el Gobierno con aulas y exiguos presupuestos aparecía el testamento de algún lugareño próspero o indiano que proveía dineros para un maestro o una escuela, amén de la tarea educativa que asumían no pocos párrocos... o aquellas preceptorías rurales que venían a ser un pre-seminario... o un trampolín para saltar a otros estudios quienes no siguieran la vida curil.
Cuando me preguntan por ahí asombrados a qué se debe que en León prolifere tanto escritor de oficio o arrimado a editar, reitero una vieja explicación: «porque somos todos hijos de cura», dicho sea en grato respeto y en sentido figurado (o no tanto en algún caso); hijos de su tutela educativa, de su afán por sacarles del azadón o aguijada al apreciarles mejores dotes que para las artes mecánicas... o rebotados del seminario que tras la Guerra Civil fue la única opción formativa que encontraron tantas familias especialmente rurales, gracias a lo cual se forma o florece no poco del elenco de escritores que hoy tienen parnasillo nacional propio y su cupo de sillones académicos.
La España interior comienza a vaciarse precisamente cuando del pueblo se va el maestro, después el cura y ayuda lo suyo la Guardia Civil al cerrar cuartelillos, aunque la puntilla la siguen dando los bancos que huyen con sus sucursales y dejan desamparada a una población vieja que jamás entenderá lo digital al que la condenan o al autobús que les llevará a un cajero lejano. Pero hoy la estampa definitiva de la desolación vuelve a ofrecerla esa iglesia rural que solo abre puertas cuando viene a decir misa (y se va) un cura ambulatorio que atiende a veces a una docena de pueblos y ya ni tiene sustituto al no haber vocaciones... ¿tendrán que hacer como el Ejército y repoblarse con «hondureños»?... ¿y ahora de quién serán hijos los escritores leoneses?...