SALUD
Nueva terapia celular contra la ceguera corneal
La Universidad de Valladolid termina con éxito el primer ensayo clínico del mundo con células madre de médula ósea.

Presentación de una terapia celular desarrollada por el Ioba en colaboración con el IBGM. DOS SANTOS
La Universidad de Valladolid ha concluido con éxito el primer ensayo clínico del mundo que demuestra la eficacia de las células madre de médula ósea para tratar un grave grupo de enfermedades que cada año produce 500 casos de ceguera por opacidad en la córnea, y que en cuatro o cinco meses puede estar listo para incorporarse a la sanidad pública.
La coordinadoras del ensayo, la catedrática de Oftalmología e investigadora del equipo del Instituto de Oftalmobiología Aplicada (Ioba), Margarita Calonge, ha explicado este miércoles que han hecho 67 trasplantes de células madre, tanto de esta nueva terapia como de la convencional, a otros tantos pacientes de todas las Comunidades y de Portugal, y en el éxito ha sido del 86 por ciento, frente al 78 en los casos de células de un ojo de donante.
Tras el ensayo, que se traduce en la práctica en un nuevo tratamiento para casos en los que había fracasado otras terapias y «no había nada que hacer», se ha solicitado su uso a la Agencia Estatal del Medicamento, que en cuatro o cinco meses puede haber otorgado la autorización para poder ofrecerse esta terapia en la cartera de servicios de la sanidad pública.
El consejero de Sanidad, Antonio Sáez, dijo que la sanidad regional está dispuesta a ofrecer esta terapia regenerativa de inmediato, aunque «corresponde al Ministerio de Sanidad incluirlo en sus prestaciones del Sistema Nacional de Salud».
Frente al uso de células madre de ojos de donante, que ya utiliza con éxito el Ioba, instituto adscrito a la universidad de Valladolid que ha hecho el ensayo junto al de Biología y Genética Molecular (IBGM), esta nueva terapia tiene como ventajas que no depende de donaciones, que usa un tipo de células madre muy versátil, que elimina los rechazos y reduce el coste, al tener mejores posibilidades de producción, concluyó Calonge.
La investigadora del Ioba detalló que tienen ocho pacientes en espera, y que se trata de casos graves que tienen esa solución o nada, aunque más adelante esta terapia celular, que permite recuperar la visión poco a poco, en unos tres meses, según estos primeros casos, pueda usarse en otros enfermos no tan graves para que no lleguen a esa situación crítica.
La investigación preclínica arrancó hace quince años en el laboratorio, y ha pasado por sucesivas fases, con una inicial que permitió usar al Ioba terapia celular con células madre del tejido del ojo, con un éxito de en torno al 80 %, pero con un proceso complejo, ya que depende de que haya donaciones, lo que les llevó a buscar un procedimiento más sencillo.
Y ahí miraron a otro tipo de células madre, las mesenquimales, que proceden de la médula ósea, y usadas en todo el mundo en humanos, para aplicarlas a este tipo de enfermedades oculares.
El IBGM ya tenía esas células que permiten no tener que depender de que haya o no donantes, que en cultivos tienen un cien por cien de células madre, cuyo proceso de preparación del producto celular se reduce de cinco semanas a cinco días, y que no producen rechazo.
Y el ensayo, que se hizo con pacientes mediante las dos terapias, con células madre procedentes del ojo o mesenquimales, arrojó que éstas últimas tenían ventajas indudables y eran más eficaces.