Diario de León

SALUD

León necesita 14.000 bolsas de sangre al año

Donantes y profesionales. sanitarios forman un equipo imprescindible para la calidad de vida de los pacientes que necesitan sangre, el 60% mayores de 60 años. El Hospital de León realiza 14.000 transfusiones de sangre al año. En verano las reservas bajan. Hacen falta cincuenta brazos al día para mantener la actividad hospitalaria..

Julia Vidal, responsable del servicio de Transfusiones, en la cámara frigorífica donde se conservan las bolsas de sangre.

Julia Vidal, responsable del servicio de Transfusiones, en la cámara frigorífica donde se conservan las bolsas de sangre.

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carmen Tapia | león
León

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El servicio de Transfusiones del Hospital de León necesita más de 14.000 bolsas de sangre al año para mantener la salud de los pacientes leoneses. El Complejo Asistencial Universitario de León consume al año 12.000 concentrados de hematíes, 1.500 pooles de plaquetas y aproximadamente 900 unidades de plasma al año, según los datos de la responsable del servicio, Julia Vidal. Para mantener la asistencia sanitaria en la provincia se necesitan al menos 50 brazos de donantes extendidos cada día, especialmente en verano, cuando las reservas bajan y la sangre disminuye por la ausencia temporal de los que con su aportación solidaria ayudan a mantener la actividad hospitalaria, destaca el presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre de León, Martín Manceñido. Desde la Hermandad y del Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León (Chemcyl) se lanza un mensaje claro para que los donantes de sangre no bajen la guardia en verano. «Como acuden menos a donar en los puntos fijos aumentamos las salidas y las campañas para concienciar de la necesidad de mantener las reservas», asegura Martín Manceñido, que asegura que en la memoria anual, que se presentará en los próximos días, hay un aumento de 150 donantes en León con respecto al mismo periodo del año pasado.

Lo que más se necesita es sangre con factor Rh 0+ y A+, las que más se consume por ser la que tienen el 70% de las personas. El 0-, el menos común, es el tipo del 9% de la población. «Todos sabemos que el 0- es el donante universal, al ser utilizado en casos de emergencia cuando no hay tiempo de analizar el grupo sanguíneo del paciente, pero lo cierto es que en los hospitales las personas que esperan una transfusión son de todos los grupos sanguíneos y de hecho los más frecuentes son de los tipos A+ y O+», aseguran desde el Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León.

Los pacientes hematológicos con leucemias agudas, síndromes mielodisplásicos, pacientes con trasplante de médula y aplasias post quimioterapia; pacientes oncológicos, quirófanos con cirugía cardiaca, urología, ginecología y cirugía general; y pacientes de Digestivo con hemorragias son los principales receptores de sangre donada. El 60% tienen más de 60 años.

Lo que hace falta

El servicio de Transfusiones del Hospital mantiene en las cámaras frigoríficas un stock de 60 bolsas de A+ y 0+,; 16 bolsas de A- y B+; 22 de 0-; 7 de B-; 11 de AB+ y 4 de AB-. Todas las reservas se mantienen congeladas a -20º. «Mi responsabilidad como jefa del servicio es procurar, en colaboración con el Chemcyl, asegurar la disponibilidad de componentes sanguíneos que garanticen las demandas de las unidades clínicas del Hospital. Tenemos un programa informático por el que estamos conectados y solicitamos diariamente los componentes sanguíneos según las necesidades reales». Los pedidos de sangre llegan puntuales a las 07.00 horas. «La sangre no puede llevar donada más de 35 días. En el caso de las plaquetas no puede superar la semana. Nunca se tira nada. Se clasifica y se pone por orden de caducidad».

Los pacientes de edad avanzada de Medicina Interna, Neumología y Oncología ingresados en el Hospital Monte San Isidro, que se encuentra a 3 kilómetros del Hospital, son atendidos por la enfermera que se desplaza desde el servicio de Transfusión, y no al revés, como ocurría antes de noviembre de 2017. Este nuevo sistema ha permitido que un centenar de pacientes no tengan que desplazarse al Hospital de León para recibir la sangre que necesitan por su enfermedad.

Transfusión segura

Para que la transfusión de sangre sea segura, una enfermera del servicio vigila todo el proceso desde la recepción de impresos de solicitud, extracción de muestras, pruebas pretransfusionales, selección de los componentes sanguíneos más adecuados del stock, etiquetado y almacenamiento en condiciones óptimas, transfusión previa confirmación de identidad y grupo y liberación de las unidades de plasma, plaquetas y crioprecipitados para su transfusión.

El servicio se encarga también de los procedimientos de autodonación de sangre, con la selección de candidatos, extracción de unidades a los pacientes que entran en el programa, almacenamiento, validación, etiquetado y medidas para reducir el riesgo.

En las aféresis terapéuticas (separación de los componentes de la sangre del paciente) colaboran con la unidad clínica a la que pertenece el paciente, vigilancia del proceso y controles analíticos.

Los procesos de inmunoterapia, con estudios incluidos de embarazadas y recién nacidos, y la hemovigilancia, para detectar fallos adversos asociados a la transfusión de componentes sanguíneos, completan el trabajo en el servicio.

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