Diario de León
Publicado por
GARCÍA TRAPIELLO
León

Creado:

Actualizado:

Ahora, como siempre, toca inventarse nuevos dioses porque los viejos están gastados o difuntos... y no solo porque al principal lo hubiera matado Nietzsche hace más de un siglo, aunque Hegel y Dostoievsky ya le habían adelantado ese patíbulo.

Dios existe porque lo crea el hombre; Dios no existe porque lo mata el hombre, dice Sócrates V., aunque no por matar tanto a Dios logran librarse de las religiones, se lamenta; hay ateos muy-muy religiosos; e insiste: Dios muere a menudo, menos el dinero, que seguirá siendo el dios perpetuo y el más tirano.

Ahora hay dioses guapos, sí señor, y algunos muy coloristas, atractivos... ¿y diosas guapas?... a porrillo, creciendo.

La Ciencia, por ejemplo, es una diosa potente y nos refugiamos a gusto y seguros en sus dogmas hasta que nos venga la tía con otros nuevos. La Naturaleza vuelve a ser la gran diosa que no deja de atraer prosélitos sinceros o broncas a sus tres iglesias principales: la ecologista, la vegetariana y la animalista. Lo Tecnológico era un dios menor que empezó a resolvernos algunas cosas y hoy asigna a cada cual un ángel de la guarda que no cesa de espiarnos y chivarse. La Salud y la Belleza son dos diosas buenorras gemelas con miles y miles de capillas, sacerdotes clínicos, diáconas de salón esteticién y sacristanes-cachas de gimnasio.

Pero la diosa que más sube en la Bolsa de Mitos y Creencias es la Nación; y su religión -el nacionalismo-, la más furiosa con su bandera del Yo mágico y místico, su Yo puro y superior. Por eso los dioses matan, por ser usual que las religiones engendren demonios temibles y ángeles rollizos, insultos a la razón y verdades de fuego, gracias a lo cual es bien fácil absolverse después al cerrar el armario de los muertos.

Aunque lo que decepciona a Sócrates es matar o cambiar de dios como de camisa... y no liberarse del corsé religiosista con que convertimos cada nuevo credo en mandamientos, anatemas... y tumbas a toda creencia opuesta (ahí va Salvini y su Religión-Nación multando en «su mar» a quien auxilie o rescate a emigrantes a la deriva, esos ñus).

tracking