La adoración al Niño
rDe largos montes venimos fatigados y contentos, mas nos alegra el entrar a este bendito templo... Hacednos Campo, cristianos, que de altos montes venimos, llegamos muy fatigados con el peso del zurrón, gracias a nuestro cayado; a las mozas las encargo que recojan bien las faldas, porque el pastos con sus clavos es muy fácil de pisarlas.