Diario de León hace entrega hoy a sus lectores de «Un largo silencio», la novela de Ángeles Caso que indaga en el alcance de las heridas producidas por la Guerra Civil en las mujeres de una familia
Elogio del sacrificio
La peripecia vital de los Vega, una familia rot
«Yo creo que tendemos demasiado a olvidar el pasado, tanto como individuos como colectivos sociales, y sin embargo, el pasado me parece imprescindible. Para mí, la memoria es uno de los elementos fundamentales de la vida. Creo que es difícil saber quién eres y hacia dónde quieres ir sin saber de dónde vienes. Entonces me parece importante preservar esa memoria, la de lo bueno y sobre todo la de lo malo, para tratar de evitar que vuelva a suceder». Son palabras de la escritora asturiana Ángeles Caso, hablando a propósito de Un largo camino, la novela que la consagró como sólida y madura narradora y sobre todo, como escritora comprometida con la realidad social e histórica. Diario de León entrega hoy, al precio de 2,40 euros más el precio del periódico, esta novela dentro de su colección de éxitos literarios para el verano. La historia comienza una vez finalizada la Guerra Civil, cuando una mujer cuyo marido e hijo pertenecieron al bando republicano regresa a la ciudad en la que había transcurrido su vida antes del conflicto. Sus hijas y su nieta de pocos años la acompañan en el regreso. Salvo la niña, todas han perdido mucho, quizá demasiado. En breve los vencedores les dejarán claro que tampoco están dispuestos a no dejarles recuperar nada de cuanto aún creían poseer, desde la casa familiar hasta el alcance de sus propios sueños. La derrota no ha sido sólo total: es continua. La novela evoluciona siempre desde el punto de vista femenino. «Yo me centro en las mujeres -escribe Caso-, pero los hombres del bando republicano estaban en la misma situación. Lo que pasa es que escribo sobre las mujeres porque, cuando termina la guerra, ellas estaban solas. Los hombres del bando republicano que no habían muerto estaban en las cárceles y fueron esas mujeres -y de esto se ha contado muy poco- las que tuvieron que sacar adelante a sus familias en condiciones durísimas. Fueron maltratadas, perseguidas, sometidas al miedo... y yo quería devolverles la voz y hacerles una especie de homenaje con el libro, porque la condición femenina ha sido siempre mucho más silenciosa que la del hombre, y en infinidad de países y culturas del mundo sigue siéndolo todavía».