El incendio de un motor obligó al vuelo con destino Madrid a regresar al aeropuerto JFK de Nueva York
Ocho heridos en el aterrizaje de emergencia de un avión de Iberia
Los 386 pasajeros que viajaban desde Nueva York rumbo a Madrid en el vuelo 6250 de Iberia, todavía no han olvidado el susto que vivieron a las
El vuelo de Iberia había salido alrededor de las 23.00 GMT del aeropuerto Kennedy y pocos minutos después de despegar tuvo que regresar a tierra, al advertir los pilotos que se había encendido la luz de alarma del motor numero dos, ubicado bajo el ala izquierda del aparato. La tripulación siguió el procedimiento: apagar el motor, regresar inmediatamente, extinguir el incendio y evacuar al pasaje. A pesar de que en la pista esperaban todos los equipos de emergencia necesarios, el aterrizaje se realizó sin problemas. No obstante, los bomberos rodearon el aparato con espuma y consiguieron apagar por completo el incendio del ala izquierda en la que se encontraba el motor. Una vez en tierra, tal y como explicó un pasajero, todos comenzaron a aplaudir, pero la cosa no fue mejor, ya que la evacuación resultó muy atropellada. Los 369 pasajeros y 17 tripulantes -tres pilotos, un mecánico de vuelo y trece auxiliares- salieron por las rampas de emergencia, pero la operación se ralentizó al fallar dos de ellas. Una pasajera que ocupaba un asiento próximo al motor siniestrado declaró a una televisión local que vio cómo salían chispas por encima del ala una vez que el avión había logrado aterrizar. Otros ocupantes explicaron que habían tenido la impresión de que los pilotos tenían la situación bajo control en todo momento. No obstante, se produjeron escenas de pánico, gritos y empujones para salir del avión al aterrizar y mientras la tripulación instaba a los pasajeros a que utilizaran las salidas y rampas de emergencia. Todos los canales de televisión neoyorquinos abrieron sus informativos nocturnos con el incidente protagonizado por el vuelo de Iberia y ofrecieron imágenes del aparato siniestrado, aún con las rampas de emergencia desplegadas y gran parte de su ala izquierda ennegrecida. Heridas sin importancia A pesar de la aparatosidad de la maniobra, sólo unas pocas personas sufrieron magulladuras y lesiones. Ocho de ellas fueron trasladadas al hospital Jamaica, y sólo cuatro pasajeros permanecen ingresados en hospitales de Nueva York, tres de ellos en observación y el cuarto con un tobillo roto, lesión que se causó al descender por una de las rampas de emergencia del aparato. Para esta última persona, de la que no se ha facilitado la identidad, Iberia dispuso una avioneta ambulancia para su traslado a su ciudad de origen, de acuerdo con las preferencias de su familia. Un testigo que se sentaba en la parte trasera del aparato describió que durante el despegue empezó a salir abundante humo blanco del motor, seguido de grandes llamas de fuego que aumentaban a cada momento. A pesar de que se produjeron algunas escenas de miedo, caos y mucho nerviosismo, los ocupantes permanecían relativamente tranquilos, ya que según explicaron, los otros tres motores funcionaban perfectamente y tenían la impresión de que la situación estuvo bajo control en todo momento. Investigaciones La investigación sobre la posible causa del incendio sigue abierta, ya que el avión había sido sometido a las revisiones oportunas antes del despegue. La compañía Iberia informó en un comunicado oficial que el motor incendiado había pasado una revisión más exhaustiva en febrero de este mismo año, por lo que en la actualidad tenía menos de 2.000 horas de vuelo. Además, en diciembre de 1999 pasó el «overhaul», la gran parada, que se realiza aproximadamente cada seis años. Mientras se intentaba reubicar a todos estos pasajeros en otros vuelos alternativos de Iberia o de otras compañías americanas y europeas, la mayoría tuvo que trasladarse a sus domicilios o a diferentes hoteles. Los primeros en regresar a Madrid fueron 24 personas a las que se colocó en otro vuelo regular de la compañía, y que aterrizó en el aeropuerto de Barajas ayer a mediodía. Un número de teléfono gratuito (900 501 766) de atención a los familiares de los pasajeros que viajaban en el vuelo IB6250 fue activado para facilitar la información necesaria.