Un conductor es el sospechoso del secuestro de las niñas británicas
Al fin, un resquicio de luz al final del túnel. Tras ocho días de investigación, la policía ha dado con la piedra de toque para encauzar la búsqueda de Holly Wells y Jessica Chapman, las dos niñas de 10 años desaparecidas el pasado domingo, 4 de agosto, en Soham, al este de Inglaterra. Un taxista vio a un hombre forcejeando con dos niñas en el interior de su coche mientras ambos circulaban por una carretera muy próxima a la localidad. El testigo describió a la policía cómo el individuo peleaba con dos menores en un vehículo familiar de color verde metalizado que circulaba de lado a lado de la carretera y a una velocidad de entre 50 y 80 kilómetros por hora. El taxista dijo presenciar la escena a las siete de la tarde, lo que concuerda con la hora en que las niñas fueron vistas por última vez. «Con carácter de urgencia, tenemos que localizar al vehículo -un Peugeot 405 o un Opel Vectra- y a su propietario para comprobar si puede ser relevante en la investigación», señaló el inspector jefe de la policía Andy Hebb. El conductor del taxi, que circuló por detrás del sospechoso durante seis o siete minutos, identificó al individuo como un hombre blanco de entre 38 y 45 años, de piel broceada, con pelo desaliñado y vestido con prendas oscuras.