El autor del crimen de Pulianas temía ser denunciado
El ciudadano marroquí detenido por matar el martes a un compatriota en Pulianas (Granada) y herir a su mujer, que perdió el hijo que esperaba, temía ser denunciado por sus víctimas, con las que convivía, ya que, en discusiones de tipo laboral, le advertían de que se encontraba en situación irregular en España. Según informaron fuentes próximas a la investigación del caso, el matrimonio agredido, que tenía sus papeles en regla, se dedicaba, al igual que el detenido, al cuidado de una vivienda en construcción en la que convivían todos con la aceptación del propietario de la finca. El detenido, de 24 años, sospechaba que sus compatriotas cada vez acaparaban más protagonismo en las labores de cuidado de la finca y podrían denunciarle. La Guardia Civil descarta que haya causas religiosas en el origen del crimen, si bien no desmiente el comentario hecho por la mujer del fallecido cuando era trasladada al hospital, en el sentido de que el agresor reprochaba a su marido que trabajase en días que el Islám consagra al descanso, aunque resta importancia a esta hipótesis como móvil exclusivo del crimen. Según ha informado el Hospital de Traumatología de Granada, la mujer, A.K., de 39 años, que ayer fue intervenida de una herida de arma blanca en el cuello que le afectó la boca, se encuentra estable y consciente.