Los relámpagos nutrieron la Tierra
Un estudio concluye que los rayos podrían haber aportado fósforo biodisponible como una fuente
UN relámpago ilumina el cielo sobre el lago Maggiore, en el sur de Suiza. MARTIAL TREZZINI
Los relámpagos podrían haber proporcionado suficiente fósforo biodisponible para contribuir a la generación de vida en la Tierra, según un estudio difundido este martes, que apunta a la existencia de una fuente, poco valorada previamente, de nutrientes esenciales en el planeta.
La aparición de vida en la Tierra dependía de un cóctel preciso de ingredientes críticos, uno de los cuales es el fósforo biodisponible o reactivo, un componente clave de ADN, ARN y lípidos de membrana de célula.
El citado estudio, llevado a cabo por un equipo de la Universidad de Yale (EE UU), y publicado en el último número de la revista Nature Communications , revela que al principio de la formación de la Tierra el fósforo reactivo se encontraba encerrado en minerales insolubles. La investigación apunta a que una excepción a esto la constituía el mineral conocido como la schreibersita, altamente reactivo y que produciría fósforo capaz de formar moléculas orgánicas.
No obstante, la fuente predominante de schreibersita son los meteoritos, y se pensaba, de acuerdo con la publicación, que la emergencia de vida estaba vinculada a los rayos ocasionados por rocas extraterrestres.