Una vida más tremenda
alfredo valenzuela
La cubierta de Yo, vieja es, además de un acierto visual, una declaración de intenciones: La fotografía de una anciana de espaldas que se ha encaramado a un andador y, desde allí, en perfecto equilibrio, hace una pintada que es el título de este libro de Anna Freixas, quien ha dicho a Efe haber escrito «una invitación a una vida más tremenda».
Doctora en Psicología, jubilada como profesora de la Universidad de Córdoba y estudiosa del envejecimiento de las mujeres, Anna Freixas (Barcelona, 1946) entiende por «una vida más tremenda» una «invitación al desenfado» o algo que no concuerde del todo con la educación recibida en el sentido de ser «una buena esposa, una buena madre...».
Yo, vieja (Capitán Swing) no es un manual de autoayuda pero, sin embargo, contiene cientos de consejos del tipo «No cuentes batallitas ni el catálogo de enfermedades» o «Sé compasiva contigo y con otras mujeres. No las juzgues con dureza ni seas exigente con ellas (ya bastante tienen). Trata de no culparte ni culparlas, la vida tiene sus razones», con los que la autora culmina cada uno de los breves capítulos que integran el libro.
Cada uno de esos capítulos se abre con una cita de una escritora o pensadora o también de una actriz, como Anne Heche, quien dijo «Me encantan los vibradores; te ahorran mucho sexo tonto», una cita seleccionada precisamente para encabezar el espacio dedicado a la sexualidad de las mujeres mayores.
Freixas es también autora del libro Sin reglas (Capitán Swing) sobre la sexualidad tras la menopausia, de la que ha dicho que «no desaparece porque el deseo es un asunto que depende de la calidad de la relación, y también tiene un componente individual con uno mismo, tanto en las mujeres como en los hombres».