Cornada de lobo
Un globo, dos globos, tres...
Interesantes observaciones científicas y aerostáticas de Aznar: «los globos pinchados suben», o sea, como Zapatero, pues de él hablaba. La frase completa fue: «Zapatero es un globo que ha empezado a subir, pero que ya va pinchado a medio camino». Todo lo que se pincha, decía hasta hoy la ciencia, se desinfla, enflaquece y mira al suelo, cae. Se confirma este fenómeno en los globos, en las ruedas de los ciclistas o en un nabo sin viagra. Así que, para perplejidad de físicos y extraños, Zapatero es un globo pinchado que sube y, en consecuencia, esta extraordinaria y desconcertante reacción aerostática será estudiada en la Academia de las Ciencias de Boston o en el Instituto de Astrofísica de París y, seguidamente, Aznar podría ser designado candidato principal al título de Pinchaglobos de la Mancha, toda vez que el de Pinchauvas es honor que tiene acaparado Arenas, Javier, campeón, el cachorro del medio ladrido. La teoría del globo, sin embargo, es socorrida y pertinente para explicar otros fenómenos políticos. El globo de los populares, por ejemplo, se infló gracias a los votos de castigo que el electorado sociata metió en el fuelle de Aznar y, tras tocar techo, es globo que deambula y pierde nube porque tiene la barquilla cargada de delfines. Sobra pescado, pesa el lastre y, aunque tiren por la borda algún piscardo, la próstata del invento anda esferulada, poco tiesa, cabecea pendulón el aerostato. Pero lo peor de los globos es que no pueden dirigirse y es el viento quien gobierna su destino; sabes de dónde sales, pero no en qué praderona lejana aterrizarás. Hace unos noventa años vino a las fiestas de León el número uno de la aerostación mundial, el brasileño Santos Dumont, para demostrar su pericia, alarde y conocimiento. Era el mejor. Pero acabó con unas costillas rotas y la pelota partida tras el hostiazo que se arreó en los altos de La Candamia. Y era Santos Dumont. No está Aznar para hablar de globos. Sobran infladuras en su entorno, globos sonda, globos de feria inaugural, globitos de gran mitin que caen en cascada americana... mientras suena el himno de la convención: Un globo, dos globos, tres globos... la Tierra es un globo que se me escapó...