Max Cotilla Con el corazón en la mano
Mariugenia «nostá»
Mariugenia, la duquesa de la hacienda (por lo de Montoro) ocupa la portada de la del horario corto y dice que «No estoy ni voy a estar». «Ni viajo ni viajaré» y «ni digo ni diré». Que nostá, vaya, y se refiere a Fran, su ex el torero, que va a seguir siendo ex por los siglos de los siglos. Pues a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. Y si Mariugenia nostá, tendremos que conformarnos con la Esteban, que tiene nuevo novio y va con un abrigo blanco camino del barranco, pero muy feliz, en la portada de la semanal de la mano de Dani, el disyoquei del bar de su ex novio, el Lozano, que a su vez está enrollado con Ana Obregón, ya que son buenos amigos, condición indispensable para ser rollo patatero. En la revista que saluda sale Carolina en el balcón, vestida de azul noche, y Estefanía, con un dos piezas burdeos-fresa, primero con el pelo suelto en misa y después con cola de caballo. Natural, la princesa huracán siempre tiene el pelo alborotado por el continuo movimiento. Dicen que están tristes y yo digo que no y Guzmán dice que está harto de la sosez que encontramos semana tras semana en las revistas que laten. Y sin playa ni toalla. Porque vamos a ver, qué nos importa a a nosotros, pongamos por caso, que a Lara Dibildos le guste ser actriz o que Fran haya sido el hombre de su vida si ya no está con él. Pues nada. Lo que pasa es que, como es una entrevista íntima, sale en la revista que se lee. Sin recorrer una portada más y saltando las páginas donde se casa Richard Gere, la de los operados del triunfo; otra en la que Maribel Verdú se hace bombera y otra vez la familia Grimaldi asomada en el balcón, llegamos a los premios MTV en todas las revistas, aunque propiamente hablando se refiere a Barcelona. Allí, con una musa como la Montiel, enyesada de la cabeza a los pies, con sombrero, boa y sin marido; algún rapero; Bond (don James); modelos como Esther Cañadas; flotadores, como Pamela Anderson y otras florituras, todos cantan y las nubes no se levantan, así que tira de la manta y se descubre que la que ganó, Jenifer López no estaba. Otra que tampoco está. El que sí está, ya de fijo, proque es la misma Historia, es Alfonso de Borbón. Trajeado, amable, circunspecto y con mamá pasea por París. Luis XX de Francia sale del metro y se mete en una librería, en su despacho y en el coche. Guzmán también se ha dado cuenta de que nadie come en las revistas. Nunca salen los canapés de las fiestas y en las casas con la cocina muy limpia, los platos vacíos y la nevera lejana, tampoco se ven las paellas. Así que el estatua y yo nos alegramos de no salir en las revistas porque con lo que nos gusta el bollo de Riolago, el botillo, los pimientos y el vino de Gordoncillo, nos volveríamos hambrientoas. Claro que hay a quien les da por las gorras de la moda. Las gorronas son unas cuantas modelos, cantantes y actrices de diversa condición. Y sale también Ana Obregón con la gorra. La pasaremos a ver si podemos comprar algún palacio que no se caiga al suelo. Mientras tanto, al bar de Fani a leer filosofía.