Los que van a la feria y no vuelven del mercado
La principal actividad de estos días es la muestra de muestras que hace las delicias de los profesionales y gusta a los amigos de lo nuevo

La Feria es un clásico que no puede faltar. DL
Hay una seña de identidad en las fiestas de la localidad que es la feria multisectorial.
Se acabaron ya las restricciones, hay que olvidar cuanto antes las limitaciones y ahora toca volver a disfrutar como si no hubiese pasado nunca lo que ocurrió. Llegados desde España y Portugal, el Prado de Abajo será el lugar en el que se celebren las actividades.
De un lado está la zona multisectorial en la que más de una treintena de empresas correspondientes a la agricultura y la ganadería mostrarán lo mejor de sus variedades. Serán talleres, riegos, repuestos, maquinaria de productos sanitarios.
Pero también estará la zona de la alimentación, donde una veintena de expositores llevan embutidos, miel, repostería, licores y quesos o panadería.
Por si acaso los amantes de la muestra hispanolusa tienen a bien degustar los productos, habrá oportunidades para que las empresas muestren lo que traen.
Finalmente queda hueco para la artesanía, que en esta edición contará con una treintena de participantes.
Visto lo visto, este tiempo en el que ha habido limitaciones ha sido solamente un paso atrás para tomar impulso y ofrecer una ventana abierta al campo como ocurrió en los últimos años.
Desde hace más de 50 años cada mes de Septiembre con ocasión de las fiestas, el sector agrícola y ganadero, tanto de la provincia como de toda la comunidad autónoma de Castilla y León y de comunidades vecinas, tiene una cita ineludible con Santa María del Páramo en la Feria Multisectorial, en la que se ofrece un sin fin de ofertas innovadoras con equipos y maquinaria para el trabajo en las explotaciones agrícolas y ganaderas preferentemente.
Los útiles y equipos de trabajo eran otros más rudimentarios. Hoy manda la tecnología.