«No suele haber pregoneras, es un orgullo»
Laura Lechuga agradece que Santa María le brinde la oportunidad de rememorar hitos
El pregón de Laura Lechuga, profesora de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, es uno de los platos fuertes esta noche. Será a las 22.00 horas en la plaza Mayor.
Su vinculación con la localidad radica en que su familia materna desciende de la localidad: «Mis bisabuelos, abuelos y madre son naturales de la zona. Todas mis raíces están en Santa María. Mis tíos y mi familia materna entera desciende de allí y desde muy pequeñita he visitado la zona», comenta.
«De hecho, todavía conservo mi casa. Tengo muchos amigos y viajo muy a menudo a Santa María. Por eso me ha hecho mucha ilusión la invitación. Muchísimo», explica al otro lado del teléfono.
Fue premiada por el Gobierno tras su contribución innovadora a los métodos de diagnóstico a través de proyectos pioneros como el desarrollo de las plataformas tipo “lab-on-a-chip”. Su trayectoria combina actividad científica de gran calidad con transferencia de tecnología, no sólo en el desarrollo de patentes sino también en cuanto al impulso de la creación de empresas spin-off.
«Me he quedado sorprendida porque hay muy pocas mujeres que pronuncien pregones, no sé si habrá más casos», reivindica. Pero lo suyo no se queda ahí: «Tampoco es habitual que inviten a un científico a pronunciar un pregón. La sociedad se ha dado cuenta después de la pandemia de que existimos y de que tenemos una importancia notable. Hemos tenido un papel muy relevante en los medios, por nuestras investigaciones». En el pregón «hay un registro importante, porque yo estoy acostumbrada a pronunciar conferencias, pero no esto. Es otra cosa. Voy a hablar de la evolución del pueblo», avanza.
Actualmente está centrada « en la detección precoz de las enfermedades infecciosas. Cuando hablo de diagnóstico precoz, hablo de tecnologías que te permitan realizar ese diagnóstico precoz. Queremos fabricar esos dispositivos que permitan realizar ese trabajo y que permitan que sea preciso sin necesidad de grandes instalaciones. No es algo posterior a la pandemia sino que hay que generalizarlo para diagnosticar no solo el cáncer sino las infecciones bacterianas y otras cosas que están por llegar».