Diario de León

Cármenes, de la trata a la degustación

La tradicional feria ganadera lucha por recuperar el legado del mercado de animales mientras mira al futuro con una oferta que se basa en la exaltación de los productos gastronómicos y pone en valor la artesanía más ancestral

Cármenes concita el espíritu ganadero y gastronómico con las tradiciones. MARCIANO PÉREZ

Cármenes concita el espíritu ganadero y gastronómico con las tradiciones. MARCIANO PÉREZ

María Jesús Muñiz Prieto
León

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Mantener la esencia de la fiesta y el sentido comercial de las grandes ferias de raigambre ganadera sin olvidar el pasado, pero adaptándose a la realidad del presente, es el objetivo de la convocatoria que cada mes de octubre cita a miles de empresarios, artesanos y visitantes en Cármenes. En su nuevo formato, a punto de cumplir las bodas de plata. En su historia, anclada en el origen de los intercambios no sólo de ganado (entre los productores de la provincia, pero también asturianos), sino de todo cuanto había de comprarse y venderse en el formato que sostenía la economía de las familias y comarcas décadas atrás.

De aquellos orígenes en la cita marcada el 4 de octubre a ambos lados de la montaña la feria se fija, porque ahora tiene sobre todo componente de fiesta, el segundo fin de semana de octubre. Si antaño la fecha marcaba la recomposición de cabañas y aperos, y el aprovisionamiento para el duro invierno que se venía encima, la feria de octubre de Cármenes es a día de hoy refugio de los fieles del calendario de citas tradicionales para despedir los largos meses de celebración, encuentros y romerías para zambullirse en un calendario invernal menos nutrido y favorable al festejo compartido.

Aunque las restricciones legislativas actuales de movimiento de ganado entre distintos territorios han lastrado los intentos del Ayuntamiento de Cármenes por recuperar, aunque sea en las dimensiones a las que el sector se comprime hoy, la recuperación de la trata ganadera entre la montaña leonesa y la vecina Asturias, las raíces de encuentro de tratantes siguen arraigadas en la gran feria de Cármenes. Hay ganado, pero mientras se aboga por un cambio legislativo se escenifican al menos antiguas costumbres y habilidades en las que compiten no sólo los tradicionales pulsos de leoneses y asturianos, sino que entran en pugna los competidores gallegos, hábiles y amantes también de la recuperación de las tradiciones de manejo ganadero, aunque sea ahora sólo a modo de exhibición.

En este ambiente de reivindicación y orgullo por el pasado, el presente y lo propio, la feria del segundo fin de semana de octubre de Cármenes se desarrolla entre un creciente ambiente festivo en el que la tradición gastronómica gana peso, como lo hace el mercado de artesanía y la oferta comercial relacionada con ambos ambientes.

La puesta en valor de la tradición gastronómica de la zona es uno de los objetivos de esta cita ferial, como lo son las competiciones populares relacionadas con las habilidades agrícolas y ganaderas. Y, desde luego, los inigualables desfiles de pendones, porque la feria de Cármenes es compendio de herencia y adaptación a las preferencias de los visitantes de hoy. Tradición puesta en valor sin renunciar a nada.

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