Un gran ensayo sobre Luis Mateo Díez

benito ordóñez
josé carlos gonzález boixo
Domingo-Luis Hernández, profesor Titular en la Universidad de la Laguna es un gran especialista en la obra de Luis Mateo Díez; prueba de ello es el conjunto de ensayos de varios críticos (600 páginas; el más amplio sobre Luis Mateo) cuya edición coordinó en el año 2003 (Luis Mateo Díez: los laberintos de la memoria). El libro que ahora se reseña -y cuyo título procede de una de las frases de La ruina del cielo: «No hay palabras que puedan alterar el reposo de los muertos»- añade un importante hito en la crítica sobre el autor leonés y es, por ello, motivo de celebración. Con un tono muy personal y de gran altura ensayística analiza algunas de las novelas del autor leonés. Gran interés presenta el primer capítulo centrado en Apócrifo del clavel y la espina (1977), la primera novela de Luis Mateo, inicio de una trayectoria que encontrará su lugar en los territorios de la imaginación de novelas posteriores. Bajo el título de El laberinto, un trozo de cuerda y el descenso a los infiernos, el segundo capítulo se centra en una de las novelas capitales de Luis Mateo, El expediente del náufrago (1992), analizando con eficacia Domingo-Luis las categorías del «laberinto» como recurso contra el olvido y la «frustración» del mundo exterior. Los dos siguientes capítulos (3 y 4) ocupan una notable extensión (cerca de doscientas páginas) y se centran en las novelas del ciclo El reino de Celama (2003), un mundo alegórico que se nutre de un espacio creado por la fértil imaginación de Luis Mateo, con su precisa geografía, y que muestra esa lucha tenaz de la memoria en medio del obituario. Este territorio literario, hermanado con Región, Comala o Macondo, es analizado minuciosamente por Domingo-Luis, en una exégesis que muestra las grandes complejidades estructurales y el mosaico de los centenares de referencias onomásticas. Y no he de dejar de señalar el previo análisis de la novela La mirada del alma (1997), bien situada bajo el epígrafe En el camino hacia el Reino. Completan el libro dos últimos capítulos, el quinto, en el que se analiza Fantasmas del invierno (2004), una cruda novela sobre la posguerra española y ambientada en los años cuarenta, que combina lo histórico y lo alegórico, y el capítulo seis, sobre El animal piadoso (2009). En conjunto, un libro que será muy estimado por los especialistas en la obra de Luis Mateo y por sus lectores más asiduos.