Diario de León
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León

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c Jesús Domingo Martínez titula su carta ‘Justicia, libertad y verdad’: «Justicia, libertad y verdad, son tres pilares sobre los que se asienta la encíclica que aboga por la búsqueda del bien común, la defensa de los derechos de todos los hombres, el diálogo, el respeto y la comprensión. En octubre de 1962, hace 60 años, se producía una amenaza de guerra mundial, a causa de la llamada ‘crisis de los misiles’; un contencioso entre los Estados Unidos de Kennedy y la Unión Soviética de Kruschev, que se resolvió felizmente por vías diplomáticas cuando todo parecía estar abocado a la confrontación. Ahora, el mundo se enfrenta a otra creciente amenaza de conflicto, tras la invasión de Ucrania por parte de la Rusia de Putin. En todo el tiempo transcurrido entre uno y otro desafío, la paz nunca ha sido ni universal ni viable, por cuanto las llamadas guerras locales se suceden con una insistencia que dice poco del afán de los estados y de sus dirigentes por implantar en el mundo una verdadera paz. Apenas transcurrido medio año desde la ‘crisis de los misiles’ y 53 días antes de su fallecimiento, Juan XXIII publicaba su última encíclica, la Pacem in terris, que en estos pasados días ha cumplido 60 años y que, debido a las continuas confrontaciones bélicas, está y es en todos sus postulados, de enorme actualidad.

Debería dar qué pensar que, con los cambios de toda índole que ha experimentado nuestro mundo, el escrito de un Papa sobre la paz entre los hombres y las naciones, conserve toda su frescura, siga poniendo el dedo en muchas de las llagas que aquejan a la humanidad y ofrezca, a 60 años vista, soluciones que son perfectamente plausibles en la actualidad».

c José Viñas García resalta a ‘Podemos y su ilusionante fracaso’: «Han evolucionado aceleradamente desde una ignorancia cargada de ilusiones y fantasías al egoísmo más rastrero con una jeta impropia de quien venía a la política a regenerarla con compromisos claros de implicación personal. Pero ya sabemos que uno es predicar, otro dar trigo. A lo bueno se acostumbra uno pronto. Todo lo que criticaban en los demás (casta, chalé, sueldos, prebendas, escoltas, niñeras, coches oficiales, ruque, el no saber dimitir, no aferrarse a los cargos públicos, dignidad, jarabe democrático...) ahora se lo apropian sin pudor.

Nadie puede dar lecciones de nada sin experiencia de vida laboral, profesional o personal. De donde no hay no se puede sacar.

Claro que evolucionaron mucho, partían de la nada, pero eso no da para convertirse en políticos, ministras y candidatos a liderar poderes públicos.

Algunos hemos confiado en que aquellos jóvenes sabrían rodearse de personas con propiedad, capacidad, personalidad, veteranía, experiencia y saber. Pues no, si eran unos ilusos y principiantes de vida, se repartieron cargos a montones entre ellos, ellas y «elles» como si la política fuera una prolongación de su osadía hacia la jeta más descarada, aprovechándose de su necesaria colaboración para Pedro seguir en el poder.

Del núcleo fundador del partido no queda nadie. Se fueron carcomiendo entre ellos después de tocar cacho, el ruque crea ese afán destructor entre compañeros que solo se sostenían en ilusionantes proyectos sin bases consistentes, un grupeto de imberbes en busca de su propia determinación. De ilusiones y buenas intenciones no se sostiene ninguna aspiración de gran responsabilidad. No supieron separar la ficción de la realidad; sus prejuicios, miedos, inseguridades, victimismos y complejos de esa realidad de vida que a veces por mucho que pretendas hacerla buena, es perversa e impredecible. Se dedicaron a fabricar leyes a la carta sin más sentido práctico que satisfacer sus imprecisiones.

Protagonizaron enfrentamientos internos, siguen en ello, después de plantear órdagos de división entre ellos; ahora tenemos a Yolanda dispuesta a finiquitar Podemos para siempre.

Resisten dos arribistas, se harán profesionales de ello (Irene y Belarra) con más cara que nadie, y aferradas al poder están dispuestas a tragarse sapos y carretas con tal de seguir en el ruque. Solo aportaron a la política más enfrentamiento, a la sociedad división, victimismo, complejo y prejuicios. Lo dicho, de donde no hay no se puede sacar.

Es cierto, hay que decirlo, tienen una posición clara, firme y valiente discrepando de sus socios de gobierno apostando por el dialogo y la diplomacia en la guerra de Ucrania. Ahí estoy con ellos al 100%.

No tengo nada contra ellos, solo contra su nefasta aportación a la vida pública».

¿Tienen que hacer un esfuerzo mayor las administraciones para ayudar al campo ante la crisis generada por la sequía?

SÍ 80%

NO 20%

Cree que durante este próximo mandato en los ayuntamientos

se podrán invertir

las tendencias

y mejorar el futuro?

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