Congosto, un mirador a la inmensidad del Bierzo
Es el patrimonio de La Peña, el agua de Bárcena, la magia del zofredal de Cobrana, la naturaleza de sus rutas y el relax de su spa

Vista del Santuario de la Virgen de la Peña. L. DE LA MATA
El embalse más icónico del Bierzo y uno de los más destacados de la cuenca Miño-Sil, el Santuario de la Virgen de la Peña, que vigila desde las alturas la inmensidad de un Bierzo teñido de verde y azul —o blanco cuando cae la nieve— y que comparte escenario y escena con un templo del bienestar (The Rock Suites & Spa) perfecto para desenredar, entre masajes y agua, lo que se enreda dentro. Esto es solo una parte de Congosto, porque Congosto es también la magia del zofredal de Cobrana, la historia de la Ruta de la Reconquista, el arraigo del Camino Olvidado y el patrimonio del Monasterio de San Miguel de las Dueñas. Congosto es la Senda de los Canteros, que conecta directamente con Ponferrada, y uno más de los testigos de la arquitectura vernácula del Bierzo.
El Santuario de la Virgen de la Peña es, quizás y con permiso del pantano, su seña de identidad. Una construcción de origen
medieval ubicado en un alto desde el que se pueden observar unas impresionantes vistas de la comarca. Por eso, aunque en los últimos años han ido surgiendo otros muchos miradores, a este se le conoce popularmente como ‘el mirador del Bierzo’.
Otra construcción religiosa, esta en San Miguel, ocupa también primera plano en el conjunto de los recursos que ofrece este municipio del Bierzo. Construido en el siglo X, el complejo monacal cisterciense tiene la consideración de Bien de Interés Cultural. De la construcción original, que también contaba con un claustro, prácticamente no quedan restos reconocibles debido a la reforma integral realizada entre los siglos XVI y XVIII. En su interior se encuentran algunos importantes retablos barrocos.
Para los amantes de la naturales, Congosto ofrece varias rutas. Una de las más populares es la de los Canteros, un itinerario natural de fácil acceso y de unos once kilómetros que une Ponferrada con San Miguel de las Dueñas a través del cañón del río Boeza. El caminante se encuentra en su recorrido con un castro celta y las canteras de las que en su día se extrajo la piedra para emplear en varios edificios relevantes de Ponferrada y el Palacio Episcopal de Astorga.
Por Cobrana y Congosto discurre también un opción de ruta muy interesante, el denominado Camino Olvidado que parte del País Vasco y cruza las montañas leonesas hasta desembocar en Cacabelos, para fusionarse ahí con el Camino Francés. Y no se puede olvidar el Camino Natural la Ruta de la Conquista, que atraviesa una orografía marcada por la conquista romana y sigue, precisamente, buena parte del trazado de este Camino Olvidado. De hecho, en Congosto ambos itinerarios coinciden, recogiendo a los caminantes que vienen Rodanillo y se topan, primero, con la ermita del Santo Cristo de Cobrana para después dejarse envolver por el zofredal y seguir hasta el Santuario de la Virgen de la Peña para bajar a Congosto.
Demostrado queda que en el municipio de Congosto hay mucho que hacer y comer bien es una parte irrenunciable. Todo el municipio está salpicado de alojamientos y servicios de hostelería. Desde Congosto a Cobrana, San Miguel de las Dueñas y Almázcara.