INICIATIVA PIONERA
Salud sexual, más que un condón
La Universidad Saludable de la ULE incide en protegerse física y emocionalmente en las relaciones sexuales en unos talleres

Punto informativo sobre prevención de infecciones de transmisión sexual de Cruz Roja en el campus de Vegazana, este lunes.
«La salud sexual no es solo la prevención de las ITS (infecciones de transmisión sexual), es disfrutar de una vida íntima saludable y satisfactoria», afirma Elena Fernández, directora del programa Universidad Saludable de la ULE.
La universidad leonesa dedica este mes a la salud sexual y, aunque ayer y hoy visibiliza la importancia de la protección física ante las relaciones sexuales, ha querido ir más allá. Con motivo de San Valentín y el Día de la Salud Sexual, el pasado 14 de febrero, se organizan los primeros talleres para estudiantes universitarios con el fin de fomentar también la salud emocional en las relaciones sexuales.
Matronas y profesionales de enfermería se ocuparán de impartir estos talleres en el colegio Mayor San Isidoro de León y el colegio mayor La Tebaida, de Ponferrada. Esta iniciativa pionera en el ámbito universitario está dentro de los objetivos de la Universidad Saludable de «cuidar la salud de la comunidad universitaria», incide Fernández, profesora investigadora del área de Enfermería.
Si desde los años 80 se conciencia a la juventud en la prevención de las ITS y en particular del VIH, con campañas como las que realiza Cruz Roja, ahora se trata también de inculcar «la responsabilidad compartida por todas las personas que se involucran en una relación sexual», explica.
Habilidades sociales, saber decir no y saber aceptar el no, no dejarse llevar por el grupo y, en definitiva, «no ponerse en situaciones de riesgo tanto físicas como emocionales».
Uno de los aspectos en los que se incidirá en los talleres es en la prevención de la pornografía y de conductas de riesgo que se reproducen en estos contenidos hiperaccesibles. «A través de las redes sociales les llega información desde muy pequeños y a lo mejor no han sabido abordarla porque no tenían la madurez necesaria», indica Fernández.
Del póntelo y pónselo de la era del condón se pasa ahora a la educación sexual para prevenir las ITS y también las agresiones sexuales. Los talleresque hace hincapié en las «responsabilidades compartidas». «Cuando se realiza una relación sexual, todas las personas tienen que dar su consentimiento», subraya.

Elena Fernández, directora de Universidad Saludable.
«La salud sexual no solo es la prevención de las ITS, es disfrutar de una vida íntima, saludable y satisfactoria»
Los talleres de salud sexual para universitarios se inspiran en los que se imparten a adolescentes en centros de secundaria. Los primeros se ofrecen el miércoles 19, en horario de mañana y tarde en el colegio mayor San Isidoro, la matrona Nerea Martínez Díaz, del centro de salud Antonio Gutiérrez de Eras, y el enfermero Santiago Parrado Chamorro, del centro de salud de La Bañeza.
El 25 de febrero, en el colegio mayor La Tebaida de Ponferrada, la matrona del Hospital El Bierzo e investigadora de la ULE Mirena Granado Soto es la encargada de la actividad. «Todos somos seres sexuados y la sexualidad forma parte de nuestra vida», comenta al resaltar que la salud sexual no solo hay que verla en clave de protección, «hay que educar también en una sexualidad placentera, en la búsqueda de la intimidad y las relaciones saludables».
«Las sexualidades masculinas que han crecido en torno a la idea de que tienen llevar la batuta encuentran otra realidad»
Como profesionales de la salud promueven una «educación sexual adaptada a los tiempos de hoy», en una época en la que pese a las grandes dosis de libertad «nadie habla de placer, de la intimidad, de la importancia de quererse a uno mismo y de aceptar los cuerpos tal y como son», comenta la sexóloga ponferradina.
Esta carencia en el curriculum escolar ha propiciado «que internet y la pornografía sean la base de la educación sexual», lo que implica consumir mensajes y conductas que cosifican a las mujeres, con ausencia de consentimiento y en muchos casos violentos.
Según una investigación que realiza para su tesis doctoral, el 100% de los estudiantes de la ULE chicos han consumido o consumen pornografía frente al 70% de las chicas. La edad de inicio son los 12 años y tiende a la baja según datos de otros países confrontados, incluso a los ocho años.

Voluntariado de Cruz Roja en el punto informativo sobre salud sexual y enfermedades de transmisión sexual.
Es tan fácil acceder al porno que muchos se lo han encontrado sin buscarlo, «han entrado en ese mundo por curiosidad, para ver la erótica y poder imitarla y para muchos es un aliciente para la masturbación», explica. La pornografía se ha normalizado hasta tal punto que un porcentaje muy significativo no ve nada negativo en la pornografía, algo que considera peligroso porque «pueden llegar a ver una violación y que no les llame la atención».
«Hablaremos de sexualidad más allá de la genitalidad y el coitocentrismo, de anticoncepción y consentimiento»
Las consecuencias de la ausencia de una educación sexual adaptada al tiempo actual se ven en los comportamientos y actitudes de las nuevas generaciones. «Hay muchos problemas de celos en las relaciones y demasiados ideales románticos y estereotipados», apunta Mirena Granado. Además, las sexualidades masculinas han crecido «en un entorno en el que tienen que dominar y llevar la batuta» se encuentran con que «la realidad no es así».
«Queremos hacer un taller en el que participen y entre todos reflexionemos», señala Nerea Martínez Díaz. En el taller que llevan al colegio mayor San Isidoro hablarán «de sexualidad más allá de la genitalidad y coitocéntrica», como también de métodos anticonceptivos y de consentimiento. Y habrá un taller sobre cómo poner el preservativo.
La Universidad Saludable de la ULE está dispuesta a extender estos talleres a todos aquellos centros o colectivos de la comunidad universitaria que lo demanden. De momento, lo han pedido en Ciencias de la Salud.