Pablo: "Me tocó el seminario de León por sorteo"
El joven de 22 años, oriundo de Madrid, realiza este miércoles el rito de admisión en las sagradas órdenes "contento y con un poco de miedo"

Pablo, seminarista en el centro Redemptoris Mater Virgen del Camino de León.
Los jóvenes que se inician al sacerdocio en el seminario Redemptoris Mater Virgen del Camino de León no eligen su destino. Como en una especie de ‘mili’ religiosa se someten a los designios del azar. Un sorteo decide el lugar donde se pondrán a prueba para la carrera de servir a Dios.
Pablo es madrileño, tiene 22 años y por León sólo había cruzado de paso. Hoy realiza en el seminario el rito de admisión: «Estoy contento y con un poco de miedo», admite. En el sorteo de este carisma neocatecumenal fundado por el leonés Kiko Argüello le dieron plaza en el seminario, emplazado en el edificio del antiguo seminario menor de la carretera de Asturias.
Entró con 19 años. En la adolescencia, Pablo experimento una especie de «sentimiento de fracaso por los estudios y no tenía mucha esperanza en mi vida».
Su participación en una comunidad de el Camino le transformó. «Sentí la llamada y experimenté que el señor me quería como era y confiaba en mí», confiesa. Siguió en el grupo y al terminar el Bachillerato y la selectividad fue a Italia con Kiko Argüello. «Me salió León al azar y estoy muy contento».
Su vida ha cambiado porque «vengo de Madrid, una ciudad grande y ruidosa, donde todo es inmediato; León es una cudad pequeña, conoces a la gente y no se ve tanta prisa». Menos aún en los pueblos de la zona de Cistierna que visita, donde respira «tranquilidad y belleza».
Está en cuarto de Teología y cuando termine, en dos años, se irá de misión también por sorteo. Su tutor es Maciej Jurczyk. Su parroquia y comunidad en León es la del Mercado y San Martín.