La historia detrás de León el Magno y el nombramiento de León XIV
El 19 de julio de 440 se dio a conocer su elección como nuevo pontífice y el 29 de septiembre fue consagrado

Encuentro de León Magno con Atila en los Museos Vaticanos en Ciudad del Vaticano.
Robert F. Prevost es el nuevo pastor de la Iglesia Católica. Este misionero perteneciente a la Orden de San Agustín con nacionalidad peruana nació en Chiacago en el estado de Illinois en Estados Unidos. Se trata de un estrecho colaborador del papa Francisco y no pasó a ser uno de los 'papables' hasta los últimos días.
El nombre que ha elegido para gobernar durante su papado es León XIV. Así lo anunció el Cardenal Protodiácono Dominique Mamberti desde el Balcón central de la Basílica de San Pedro: “Eminentísimo y Reverendísimo Señor, Señor Robert Francis Cardenal de la Santa Romana Iglesia Prevost, quien ha tomado el nombre de León XIV”.
Este nombre se trata del cuarto más usado por los pontífices a lo largo de toda la historia y remite a una de las figuras claves para el catolicismo y la cristiandad.
León I el Magno nació en el año 390 en la Toscana. Se trataba de un aristócrata romano y el primero en ser llamado el 'Grande' (o 'Magno). El 19 de julio de 440 se dio a conocer su elección como nuevo pontífice y el 29 de septiembre fue consagrado. Según cuenta la leyenda, doce años antes de ser elegido como pontífice se enfrentó al mismísimo Atila. En el año 452, los Hunos capitaneados por Atila asolaban la península itálica. Cuando Atila estaba cerca de la ciudad Mantua cuentan que León encabezaba la delegación de Roma e hizo retirarse al ejército de los Hunos. Acorde a los escritos, Atila vio a aparecer detrás de León a los apóstoles Pedro y Pablo armados con espadas.
Este hecho fue representado en los frescos de las 'Estancias' en el Palacio Apostólico de Ciudad del Vaticano. Tres años más tarde se cuenta que también detuvo al rey Genserico que lideraba a los Vándalos de África.
La leyenda cuenta que gracias a la heroicidad de León la ciudad no fue incendiada y se mantuvo en pie las Basílicas de San Pedro, San Pablo y San Juan.
Influencia en la doctrina
El papa León no solo ha sido reconocido en la historia por su valentía y lucha por la paz, sino también por su tutela de la doctrina. Este pontífice inspiró el Concilio ecuménico de Calcedonia, que reconoce y afirma la unión en Cristo de las dos naturalezas – humana y divina – rechazando la herejía de Eutiquio, que niega la esencia humana del Hijo de Dios, según cuenta Vatican News. La intervención de León en el Concilio se produce a través de un texto doctrinal fundamental: el “Tomo a Flaviano”, Obispo de Constantinopla. El documento es leído públicamente a los 350 Padres conciliares que lo acogen por aclamación afirmando: “Pedro ha hablado por boca de León, León ha enseñado según la piedad y la verdad”.
Este papa fue el 45 de la historia fue también conocido por defensor y promotor del Primado de Roma, el 'Pontífice Magno' dejó a la historia casi 100 sermones y casi 150 cartas.
Récords históricos
León el Magno no solo fue el primer obispo de Roma en llevar este nombre, sino que también fue el primer pontífice de ha llegado su predicación hasta la actualidad. Admás, es uno de los dos Pontífices que recibió en 1754, por voluntad de Benedicto XIV, el título de 'Doctor de la Iglesia'. Su fallecimiento se produjo el 10 de noviembre del 461 y, según los historiadores, fue el primer pontífice en ser sepultado dentro de la Basílica Vaticana. En San Pedro, se conservan sus reliquias en la capilla de la 'Virgen de la Columna'.

Una pintura de León el Magno.