El leonés que conoció a la madre de León XIV
El agustino leonés conoció a Mildred Martínez en Roma y también la trató en Chicago

Isaac González Marcos, primero por la derecha, junto al actual Papa en una representación de Jesucristo Superestar en Roma.
Los orígenes españoles de la madre del Papa son el misterio que hasta ahora no se ha podido desvelar. El padre Isaac González Marcos, agustino leonés y profesor de Historia de la Iglesia, conoció a la madre del Papa, Mildred Martínez, en Roma con motivo de la ordenación como sacerdote de Prevost en 1982, cuando tenía 26 años.
Luego la trató en Chicago, a donde fue a aprender inglés, pero no recuerda que hablaran nunca del lugar de origen concreto en España. "Me comentó que era de ascendencia española, pero el lugar concreto no recuerdo que dijera nada", comenta. En su memoria pervive una anécdota que habla de la generosidad de la madre del actual Papa, que había nacido en 1911 y falleció en 1990.

Momento de la representación de Jesucristo Superestar en la que participó el joven Robert Prevost.
«Yo fumaba y el tabaco era muy caro. Su madre me dijo que no me preocupara y me traía cajas de Winston». También conoció hermano John Prevost, del que recuerda que era «aficionado a la velocidad y a los coches de carrera».
La afición a los coches también la reconoce en el Papa, «además del tenis, le gusta conducir», dice al rememorar los viajes que realizaba en coche desde Roma a España cuando era prior general de los Agustinos.
Este leonés compartió con Robert Prevost, a quien siempre llama Roberto, un memorable viaje a España en el verano de 1982. Visitaron varias provincias españolas con casas agustinianas. En León pararon varios días y visitaron la Catedral.
Recuerda especialmente la excursión a Picos de Europa, por el desfiladero del Cares. "Nos impresionó a todos", también al joven americano que hacía sus estudios de doctorado en Derecho Canónico en Roma y pronto se ordenaría sacerdote.
En Roma compartieron muchos momentos como la representación de la obra Jesucristo Superestar que fue tan popular en los años 70. Eran los tiempos aperturistas del Concilio Vaticano II.
El padre Isaac se encontró en noviembre por última vez con el entonces cardenal Robert Prevost en un capítulo general de los Agustinos en Roma. "Le vaticiné que podría ser Papa: Ahora no solo puedes votar, puedes ser votado", a lo que su amigo de juventud respondió: "Eso no se dice...", como diciendo que "no le cayera esa breva".
El cardenal italiano Pietro Parolin, que salió como favorito y fue el encargado de preguntarle si aceptaba el cargo como presidente del cónclave, destacó la serenidad con que León XIV dijo que sí.