Diario de León

El new age del estoicismo

Aplicar en nuestra vida diaria, las cuatro virtudes cardinales, sabiduría, justicia, valor y templanza, es un camino sencillo y práctico para afrontar los desafíos cotidianos y vivir más felices

No exijas que las cosas sucedan como quieres. A veces uno gana, a veces pierde y otras empata. Cultiva una actitud de ecuanimidad

No exijas que las cosas sucedan como quieres. A veces uno gana, a veces pierde y otras empata. Cultiva una actitud de ecuanimidad

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Ricardo Segura

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La vida del estudioso italiano Massimo Pigliucci experimentó en 2014 un cambio decisivo, profundo y positivo que, según explica el propio Pigliucci, «comenzó entonces, continúa hoy en día y fue provocado por mi primera lectura de un filósofo del que nunca había oído hablar: Epicteto». Pigliucci ofrece 53 lecciones breves y prácticas para tener una vida plena, y cultivar la felicidad y la resiliencia en el día a día, inspiradas en las cuatro virtudes cardinales de los estoicos.

Hazlo lo mejor posible. «Deseamos cosas que, en última instancia, no dependen de nosotros, a la vez que rehuimos cualquier esfuerzo por lograr cosas que sí están en nuestras manos alcanzar», señala. «Debemos recordar que nuestro objetivo no es acertar en el blanco, sino efectuar el mejor tiro del que seamos capaces; no es conseguir la promoción laboral, sino posicionarnos como el candidato que más se la merece; no es lograr que una persona en concreto se enamore de nosotros, sino ampliar tanto cuanto podamos nuestra capacidad amorosa», añade.

Evita buscar culpables y culparte. «A nosotros no nos perturban las cosas en sí mismas, sino los juicios que nos formamos sobre ellas. «Ahora bien, hay tres niveles en el camino hacia la sabiduría: la persona insensata culpa a los demás de lo que resultan ser sus propios juicios acerca de las cosas; la persona que progresa no culpa a los demás, pero se culpa a sí misma; la persona sabia ni siquiera se culpa a sí misma», enfatiza.

Decide y actúa según tu conciencia. «Si hemos decidido que determinada acción es la correcta, hagámosla a la vista de los demás, aunque no lo aprueben. Lo que opinen no es problema nuestro», recomienda Pigliucci. «Pero si consideramos que algo no está bien, simplemente no lo hagamos, sin importar lo que los demás quieran que hagamos. Lo que opinen nos da absolutamente igual», recalca.

Recuerda que es preferible no juzgar. «Recordemos que nuestro objetivo debe ser llegar a formar el mejor juicio posible sobre las cosas y las personas, y eso no ocurrirá si nos precipitamos y juzgamos sin disponer de información suficiente para reflexionar. La gran mayoría de las veces, lo mejor es no juzgar», señala Pigliucci.

Descubre y ejercita tu capacidad de resistencia. Pigliucci aconseja tener siempre presente que «ante cualquier cosa que nos ocurra, encontraremos en nuestro interior los recursos para afrontarla. Tal vez estemos experimentando un dolor; descubriremos nuestra capacidad de resistencia. Practiquemos asiduamente nuestras habilidades».

Sé coherente con lo que quieres ser. «Es necesario decidir qué clase de persona somos, y luego ser esa persona independientemente de si estamos en público — bajo la mirada de los demás— o en la intimidad de nuestro hogar», señala este especialista en estoicismo y Epicteto. «De lo contrario, nos haremos daño por partida doble, ya que estaremos siendo hipócritas".

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