Edificios emblemáticos de León: la casa de Benigno Neira

C/ El Paso, nº8.
León, noviembre de 1935. Benigno Neira (acreditado prestamista local) solicitó permiso para derribar dos casas, entre las calles de El Paso y la entonces Gumersindo de Azcárate (actual Regidores), y construir una sola, ajustándose a las nuevas alineaciones aprobadas, y acogiéndose a los beneficios de “la ley del Paro Obrero” o “Ley Salmón” recién promulgada por la República, según proyecto redactado por Luis Aparicio Guisasola, cuyas obras dirigió él mismo, con la intervención de Rutilio Fernández Llamazares como aparejador.
A finales de 1937, Neira solicitó otro permiso para elevar una planta más al edificio en construcción, que finalmente fueron dos. Aparicio había proyectado el inmueble con muros de carga y pórticos de hormigón sobre cimientos del mismo material.
Excavó un sótano para servicios comunes y un almacén vinculado al local comercial de la planta baja, junto al portal con su escalera y posterior ascensor para subir a cuatro plantas con 8 viviendas, y un pequeño ático interior para el portero. Distribuyó los pisos al modo tradicional alrededor de tres patios interiores. Concibió los alzados completamente revocados. Abajo, atractivos escaparates escalonados ajustados a las pendientes de las calles.
El bloque central en tres niveles estructurados por bandas horizontales entre impostas lisas que articulan huecos, macizos y cuerpos volados.
En el chaflán, mirador de obra con amplios ventanales protegidos por geométricos pretiles metálicos, como las contiguas terrazas terminadas en curva.
Hacia Regidores otro mirador, pero doble. Por El Paso, vanos verticales y una columna de balcones con losa volada y las mismas barandillas sobre la puerta de acceso. Y en lo más alto, sobre otra imposta moldurada, el orden superior con balcones sobre los miradores y los mismos vanos seriados bajo la discreta cornisa que remata la composición... Otra vez Aparicio interpretando la moderna arquitectura centroeuropea de los años 30… Lenguaje simplificado en fachadas asimétricas que manifiestan al exterior la distribución interior y cierta diversidad formal acorde con la categoría de las calles.
Todo muy Decó, ordenado por bandas e impostas corridas que contraponen su dinámica horizontalidad a huecos verticales y columnas de miradores en búsqueda de los anhelados equilibrios… Tal vez su obra más fiel al difuso Racionalismo prebélico español… ¡Me encanta!