El Gobierno dará 100 euros para gafas y lentillas si cumples estos requisitos

Imagen de archivo de un escolar que utiliza gafas.
El Gobierno pagará los primeros cien euros del coste de las gafas o lentillas que necesiten todos los menores de 16 años para corregir problemas cada vez más frecuentes desde la infancia como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo. Así lo avanzó hoy el presidente del Gobierno en un acto en la sede del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas.
Pedro Sánchez, en lo que llamó el 'Plan Veo', dijo que el Ejecutivo realizará una transferencia de 48 millones de euros a la organización colegial para que cuando un menor acuda a una óptica para adquirir las gafas o lentillas que le han prescrito tenga subvencionados cien euros. Es un plan de ayudas directas a la compra de estos productos con el que el Ministerio de Sanidad calcula que se podrá beneficiar a medio millón de chicos. Es una prestación universal para todos los menores de 16 años, sin distingos por niveles de ingresos, pero también un plan para erradicar la pobreza visual, según indicó la ministra Mónica García.
Para tener derecho a la ayuda el menor deberá a acudir a la óptica con una receta del oftalmólogo que indicará el tipo de problema de visión que tiene, si es que es su primer par de gafas, o se beneficiará de igual cantidad si acude a reemplazar el equipo visual del que ya dispone. Si la cuenta es inferior a 100 euros la familia no pagará nada y, si es superior, abonará la diferencia. En el caso de las lentillas, el plan incluye en la ayuda el líquido y las unidades necesarias para un año. Gobierno trabaja para que la medida esté en vigor de cara al inicio del curso escolar. Sanidad ya ha comenzado a elaborar el real decreto que regulará y ejecutará el plan, que será aprobado por el Consejo de Ministros. Se espera que las ayudas estén operativas en el último cuatrimestre del año. Sánchez aclaró que se trata de una medida de carácter nacional y financiada por el Estado, por lo que será de aplicación en todas las autonomías y municipios, para que la salud visual de los niños no dependa "ni de su código postal, ni de su residencia, ni de sus ingresos".
El jefe del Ejecutivo valoró la medida como otro paso más de su Gobierno para "blindar" el modelo de sanidad pública español y para combatir la pobreza visual que lastra la calidad de vida y el futuro de muchas familias y niños españoles. Más en la actualidad, cuando según alerta la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), la juventud enfrenta una auténtica pandemia de miopía, en muchos casos agravada por un uso excesivo de las pantallas electrónicas y por el abandono de los juegos en la calle, a la luz del día. Sobre la urgencia de la medida, Sánchez aportó dos datos. Indicó que en España al menos 721.000 niños y adolescentes necesitan ponerse gafas y lentillas por defectos de visión, pero no pueden disponer de ellas, o no pueden renovarlas cuando ya resulta necesario, porque sus familias no pueden pagarlas. Son aproximadamente uno de cada diez niños de esas edades.
Explica el 30% del fracaso escolar La relevancia del problema es evidente si se tiene en cuenta que hasta los 12 años el 80% del desarrollo socioeducativo se produce a través de la vista, por lo que en caso de percepción defectuosa marca de forma negativa su presente y su futuro. Un 30% de los episodios de fracaso escolar se atribuyen a defectos de visión no corregidos de los alumnos. "Que un niño pueda o no ver bien la pizarra de su colegio no puede depender del bolsillo de su familia", concluyó Sánchez.
El presidente de los colegios de Ópticos y Optometristas alabó la iniciativa del Gobierno, pero recordó que otro paso totalmente necesario sería la introducción de esta clase de profesionales en los equipos de los centros de salud, más si se tiene en cuenta que la OMS calcula que la epidemia de miopía alcanzará en 2050 a la mitad de la población. En España ya son miopes el 37% de los ciudadanos, nueve puntos más que cinco años antes. Juan Carlos Martínez indicó que si hubiese ópticos en los centros de atención primaria se ahorrarían el 75% de las derivaciones de niños y adolescentes a los oftalmólogos de los hospitales, lo que engorda las listas de espera, produce retrasos en el diagnóstico y despilfarra millones de euros. El problema de visión que presentan dos de cada tres de estos menores puede corregirse simplemente con el uso de gafas o lentillas, pues no se trata de un defecto provocado por una enfermedad que requiera de un médico especialista sino de problemas refractivos.