Dos perros se incorporan al equipo de cuidados paliativos pediátricos de León
El equipo del Hospital de León sumará como apoyo antes de que acabe el año a Lilo y Púa para asistir a los menores para afrontar el dolor y como acompañamiento emocional

Parte del equipo de Cuidados Paliativos del Hospital de León, en la jornada de este viernes.
La Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) contará con dos nuevos miembros antes de que acabe el año. Los nuevos integrantes del equipo se llaman Lilo (8 años), y Púa (3 años), dos perras propiedad de la pediatra responsable de la unidad, Alba Hevia, que espera que las dos nuevas integrantes del equipo, una de ellas una mezcla de labrador y galgo y la otra un Husky, complementen y humanicen el trabajo que realizan en el servicio, que atiende actualmente en su domilio a 35 menores del área sanitaria de León.
Alba Hevia Tuñón, responsable de la Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos domiciliarios del Hospital de León, y coordinadora de la «II Jornada de Cuidados Paliativos Pediátricos y Patología Compleja. La Atención integral: terapias más allá de los fármacos» celebrada este jueves en el Hospital de León, tiene previsto comenzar esta asistencia apoyada por perros con una experiencia piloto en los domicilios de los menores y en el centro de educación especial de Aspace, donde atienden a menores con paralisis cerebral, para después, «con el tiempo», extenderlo al servicio de oncología pediátrica. «Queremos que las dos perras nos sirvan de vehículo para que los menores puedan afrontar el dolor en los procedimientos clínicos y que hagan acompañamiento emocional en los procesos de duelo. Los animales y los niños tienen una conexión especial».

La pediatra Alba Hevia, con sus perros Púa y Lilo
Alba defiende la terapia con animales «que son seres muy potentes que mejoran mucho las herramientas de comunicación».
En la jornada celebrada en el salón de actos del Hospital de León intervino como ponente el guía canino Francesc Ristol Ubach, con 25 años de experiencia en asistencia con perros, y que asesora al equipo de León en la incorporación al equipo de las dos animales. «Los perros son un acompañamiento emocional para los pacientes y su entorno. Ayuda a la comunicación entre hermanos y son un gran apoyo como distracción para el dolor. El juego y el trabajo de comunicación desbloquea los sentimientos y consigue que la comunicación sea fluida». En el Centro de Terapias Asistidas con Canes de Barcelona, donde trabaja, disponen de 19 perros que viven en las casas de los técnicos de la entidad. «Trabajamos con hospitales de Barcelona y con otros 17 centros hospitalarios de Latinoamérica». El objetivo es brindar a los menores y sus familias los beneficios de las terapias y actividades asistidas con perros, velar por el bienestar físico y psíquico de los animales.
«Hay que destacar la importancia que tiene la atención integral en los cuidados paliativos pediátricos», señala Alba Hevia, que sostiene que los servicios más completos cuentan además con payasos, fisioterapias o musicoterapia. «Es un manejo multidisciplinar».
35 menores
Los 35 niños y las niñas que necesitan cuidados paliativos en el área sanitaria de León tienen entre 3 meses y 19 años, con patologías neurológicas y enfermedades raras que reciben, según la complejidad de sus enfermedades, atención domiciliaria entre una vez a la semana o al menos una visita al mes si tienen un grado III de necesidad, o cada dos o tres meses en un grado I.
Cada visita domiciliaria, con desplazamientos de hasta 45 minutos, puede durar entre veinte minutos y hora y media si el menor está en una situación «de final de vida», en el que el equipo realiza una especie de «ingreso domiciliario». «Lo que más se hace en esos casos es acompañamiento emocional a las familias y a los niños». Unos cuidados de los que son responsables una pediatra, seis enfermeras, una psicóloga de Alcles, que tiene un 20% de jornada, y trabajan como apoyo la supervisora de enfermería pediátrica, secretaría, farmacia, trabajadora social yun conductor, con los que están en permanente contacto.
En la jornada de este viernes se habló de cuidados paliativos pediátricos como un desafío para el sistema familiar y la intervención psicológica, el impacto socio familiar en los menores y la evaluación de trabajo social de necesidades, la fisioterapia y y el confort, musicoterapia y arteterapia.