El retorno del médico leonés fusilado en Valladolid
El dirigente anarquista Emilio Pedrero es homenajeado hoy en León y la CNT presenta el libro biográfico ‘Hasta que la tierra habló'

Portada del libro.
Emilio Pedrero Mardones (León 1911—Valladolid 1938) era un niño de cuatro años cuando su padre murió y tenía 17 cuando perdió a su madre, ambos maestros. De León salió poco después junto a sus hermanas y una tía para estudiar la carrera de Medicina en Valladolid siguiendo los pasos de su abuelo materno, Marcos Mardones Arnáiz, un médico que anunciaba en los periódicos locales de principios del siglo XX consulta gratuita para los pobres dos veces a la semana.
Emilio Pedrero quería ser cirujano. Pero todos sueños y los de muchas personas con las que compartió la lucha "por un mundo mejor y más libre" se truncaron entre 1936 y 1938.
Cuando se produce el golpe de Estado contra la IIª República, tenía 25 años y pertenecía a la Confederación Nacional del Trabajo y la Federación Anarquista Ibérica, según los datos del portal de las Víctimas de la Guerra Civil. Con el triunfo de los franquistas en Valladolid su nombre estaba señalado y no le quedó otro remedio que esconderse. Vivió como un topo hasta que decidió salir. El 23 de septiembre de 1937 y, tras un consejo de guerra, fue fusilado en el Campo de San Isidro de Valladolid el 2 de junio de 1938.
«Se había quebrado psicológicamente», señala Julio del Olmo, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) de Valladolid. Vivía en una pequeña habitación con un pequeño agujero para ventilación y la familia tenía dificultades para poder pagar el escondite. Un largo proceso de exhumación e investigación dio con sus restos (medía más de 1,90 metros, «era un gigante para la época», y tenía dientes postizos de oro y sintético) junto a los de un teniente del ejército vasco en la fosa 7 de las exhumadas entre 2016-2017 y 2022-2024 por la asociación.
El trabajo arqueológico, documental y el contacto con la familia verificó su identidad con un estudio de ADN. El 14 de abril de 2024 su sobrino nieto Saturnino recibió los restos en un acto junto al memorial donde hay registradas 2.700 personas asesinadas en Valladolid por los golpistas y sus aliados.
La familia quiso que Emilio Pedrero volviera a León y sus restos descansan en el cementerio de Puente Castro. Esta mañana a las 12.00 horas, la CNT de León tributa un homenaje a este médico leonés junto al panteón. Por la tarde, en la sede de la calle Fruela II, 9, a las 17.00 horas, se presenta el libro 'Hasta que la tierra habló. La vida y retorno de un médico anarquista' escrito por Elisabet Lacasa Falcó, militante de la organización.