Diario de León

La mezcla de sexo y alcohol dispara los abusos

El 70% de los jóvenes ha consumido alcohol antes de tener relaciones, lo que multiplica los casos de maltrato y la presión para lograr el consentimiento

Dos jóvenes durante un botellón consumen cerveza.

Dos jóvenes durante un botellón consumen cerveza.ana f. barredo

Publicado por
Alfonso Torices
Madrid

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El consumo de alcohol y otras drogas entre los jóvenes españoles antes de mantener relaciones sexuales es un hábito muy extendido que afecta de forma grave al libre consentimiento entre las partes y multiplica las prácticas de riesgo, los episodios de violencia y la sexualidad irresponsable. Son algunas de las conclusiones que revelan dos estudios realizados por FAD Juventud, que también evidencian la deficiente formación de los adolescentes y jóvenes sobre sexualidad y drogas, pese a que ellos piensen justo lo contrario.

El 70% de los españoles de 15 a 29 años han mantenido en alguna ocasión relaciones sexuales después de haber bebido, o de que lo haya hecho la otra persona (el 25% lo hace habitualmente), y hasta el 29% también ha tenido sexo después de consumir (el uno, el otro o ambos) sustancias estupefacientes como cannabis, cocaína, éxtasis o ‘popper’. Aunque la mitad asegura ser consciente de que las drogas empeoran las relaciones y aumentan los riesgos, lo cierto es que también la mitad admite beber de forma planificada en busca de las relaciones íntimas.

El estudio deja constancia en muchos apartados de los riesgos de unir alcohol, drogas y sexo, pero posiblemente lo más preocupante son los datos que vinculan este cóctel con la inseguridad, la violencia y los trucos para lograr un consentimiento adulterado. Cuatro de cada diez chicos confesaron haberse aprovechado de que una persona, conocida o no, estaba intoxicada por alcohol u otras sustancias para lograr mantener relaciones sexuales con ella. Se trata de casi el doble que las jóvenes de su misma edad (26%) y el porcentaje aún se aproxima más a la mitad entre los adolescentes de 16 a 19 años. El fenómeno concuerda perfectamente con la idea mayoritaria, sobre todo entre las chicas, de que tomar sustancias dopantes dificulta decir ‘no’ o detectar un intento de abuso, algo que confirma el hecho de que más de la mitad de los encuestados indique que tras haber consumido alcohol o drogas se ha sentido presionado para tener sexo o que entre el 42% y el 60% admita no recordar exactamente qué sucedió ni cómo.

Esta peligrosa combinación desemboca en demasiadas ocasiones en violencia íntima. Casi cuatro de cada diez, el 37%, indican que durante las relaciones sexuales bajo los efectos de sustancias ha sufrido algún tipo de maltrato y unos tres de cada diez, el 29%, aseguran que ellos fueron los maltratadores. más del 60% que se arrepintieron de tener la relación o que no sintieron placer alguno.

La segunda gran constatación de la investigación es cómo la unión de alcohol, drogas y relaciones íntimas dispara las prácticas de riesgo. Los jóvenes que beben con frecuencia han tenido cuatro veces más embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual que el resto de los de su edad y los que toman además otros estupefacientes han visto multiplicado por seis el mismo problema. Se han quedado embarazadas alguna vez o se han contagiado de venéreas sobre el 20% de quienes toman alcohol y un tercio que consumió otras drogas.

Más del 60% de jóvenes se arrepintieron de tener la relación o lamentaron que no sintieron placer alguno, según un estudio de la FAD

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