Cada vez son más los jóvenes que creen que la violencia de género es un invento
Uno de cada cuatro varones de 15 a 34 años confirma este negacionismo

Un grupo de jóvenes camina por la calle.
El negacionismo de la violencia de género, la postura que solo se atreven a defender en voz alta dirigentes de Vox, que reduce los crímenes machistas en la pareja a mera violencia familiar entre iguales, está calando de una forma sustancial y acelerada entre los jóvenes españoles. Son un número pequeño, pero cada vez más significativo las chicas que así lo piensan y en el caso de ellos el negacionismo alcanza ya proporciones nunca vistas. En solo un cuatrienio se han duplicado los españoles de 15 a 34 años que defienden que la violencia de género y las políticas específicas para prevenirla, combatirla y repararla no son más que un invento ideológico. Es uno de los hallazgos más llamativos del estudio 'Juventud en España 2024', la radiografía sobre las nuevas generaciones que cada cuatro años hace el Instituto de la Juventud (Injuve) y que hoy presentó la ministra, Sira Rego.
Desde 2020, el ejercicio en el que se publicó el anterior informe, se han duplicado tanto las chicas como los chicos que creen que la violencia de género no existe, pero con la notable diferencia de que en el caso de ellas solo lo piensa una de cada ocho (13%) y en el caso de ellos quienes así lo defienden son el doble, casi uno de cada cuatro, el 23%. Unas, y sobre todo otros, obvian que los hombres, en España, matan entre siete y diez veces más a sus parejas o exparejas de lo que lo hacen las mujeres y que este machismo estructural provoca cada ejercicio decenas de miles de agresiones y coacciones y siega la vida de entre 50 y 70 españolas. La tendencia regresiva se confirma cuando se pregunta a los jóvenes si piensan que la violencia de género es uno de los problemas sociales más relevantes del país. Aunque de forma global (sin segregar por sexos) así lo defienden todavía dos de cada tres (el 65%), la creencia se ha desplomado más de 17 puntos desde 2020, cuando lo pensaban el 82%, con un retroceso del 21%.
La brecha en el compromiso de los jóvenes en la lucha contra la violencia de género se constata justo en la semana en la que se ha registrado la primera ola de crímenes machistas del verano, con al menos tres mujeres y un niño asesinados a manos de sus maridos o novios en solo 48 horas (del lunes al miércoles) y con el hallazgo en los mismos días de los cadáveres de otras dos víctimas, en Guadalajara y Gijón, a las que sus parejas pudieron quitarles la vida la semana pasada y en mayo, respectivamente. Si las investigaciones confirman el carácter machista de estos crímenes, solo en junio los homicidas de género habrán matado a siete mujeres, lo que representa un tercio de todas muertes de este tipo de registradas en lo que va de año, cuando habrían perdido la vida a manos de sus maridos, novios o exparejas 20 ciudadanas y tres hijos menores.
El auge del negacionismo entre los jóvenes españoles se produce en paralelo al retroceso de su identificación con el feminismo y la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres y a una derechización ideológica de los chicos de 15 a 34 años, según recoge la radiografía del Injuve. El descenso del apoyo a estas ideas y políticas se registra entre hombres y mujeres, pero es muchísimo más pronunciado en el caso de los varones, que se ubican mayoritariamente en el centro-derecha político, mientras ellas dicen escorarse a la izquierda. Escasa sensibilidad LGTBI Siete de cada diez chicas siguen declarándose feministas y el 76% defiende la necesidad de medidas y leyes que persigan la igualdad real entre los géneros. En el caso de ellos, y en solo cuatro años, la adscripción a ambas políticas se desploma entre un 25% y un 30%. No llegan ni a la mitad los chicos que se identifican con las propuestas feministas (41%) o con las políticas de igualdad (49%). El distanciamiento se mantiene cuando se desciende a la letra pequeña. Solo el 55% de los varones jóvenes apoya la actual ley de plazos del aborto (16 puntos menos que las españolas de su misma edad) y no llegan ni a la mitad los que respaldan las medidas para garantizar un equilibrio entre hombres y mujeres en los cargos públicos, una postura que sin embargo apoya el 70% de sus compañeras de generación (22 puntos más).
La misma caída de la sensibilidad de los jóvenes españoles detectada con las políticas de igualdad de género se produce cuando se les pregunta por su empatía con las medidas y reformas legales para lograr que los colectivos LGTBI tengan idénticos derechos que los heterosexuales. Solo el 41% de los chicos apoya la lucha por los derechos LGTBI, un 50% menos que las españolas de 15 a 34 años, que dan su respaldo en un 63%.