Jóvenes gitanos referentes: "Cada curso aprobado es una victoria colectiva"
La Fundación Secretariado Gitano celebra la promoción de etapa educativa de 47 niños, niñas y adolescentes

Lola, David y Ana Jiménez Jiménez, con su madre Marisol.
Promoción por partida triple. Ana, Lola y David Jiménez Jiménez tienen 17 años, son trillizos, gitanos y estudiantes que acaban este año 4º de la ESO. David continuará sus estudios de Bachillerato mientras que sus hermanas apuestan por un grado de gastronomía y farmacia. Este viernes participaron en el Encuentro Educativo en Abierto organizado por la Fundación Secretariado Gitano para poner en valor los logros educativos del alumnado gitano.
Los trillizos acudieron acompañados de sus padres. Su madre Marisol, una gitana de 52 años, sin estudios, que trabaja en la venta ambulante, posa orgullosa con sus hijos. «Siempre les dije que tenían que estudiar, les he infundido que las mujeres y los hombres son iguales. He tenido que luchar contra viento y marea porque en la cultura gitana las mujeres tenemos menos oportunidades. Con el mismo esmero que mi madre me enseñó a mí a limpiar y educarme para casarme, yo los he criado a ellos para que estudien».

Daniel y su padre Daniel Carrasco Herrero.
El apoyo de las familias
David y Ana arrancaron el aplauso del público que acudió al acto en el centro cívico del Crucero. «Un niño gitano, de Valencia de Don Juan, ha conseguido estudiar gracias al apoyo de sus padres. En 2º de la ESO me despisté y suspendí. Pensaba que me enviarían al mercado o me matarían (dice en tono jocoso), pero nada de eso sucedió. Me apoyaron, me acerqué a Jesús y he aprobado con mis mejores notas». Y terminó con un mensaje: «Nos afanamos en llegar, ascender a trompicones. Quiero recordar aquí la frase Memento Mori, recuerda que vas a morir».
Su hermana, Ana afirma sentirse orgullosa «por ser una voz que puede representar al pueblo gitano. Estamos aquí para plantar cara y demostrar que podemos». Ana repitió 4º de ESO «y tuve el apoyo de mi familia para seguir y superar el bache. Soy gitana y estudiante. Hay que luchar y avanzar, sortear los obstáculos, las malas miradas y las palabras y prejuicios que hemos tenido que escuchar, pero no nos vamos a rendir. Cada curso aprobado es una victoria colectiva, de nuestras familias, de los que no han llegado a lo que han querido y de los que vienen detrás».
Y «los que vienen detrás», tienen el reto y el objetivo de aumentar el 0,8% de estudiantes gitanos que llegan a la universidad. «Este acto es un reflejo del trabajo de los niños y niñas gitanas y sus familias desde la infancia. En León empiezan en el Hogar de la Esperanza, que es un centro concertado, y el programa Promociona de la Fundación Secretariado Gitano les ayuda a conseguir sus objetivos», asegura Mar Fresno, directora autonómica de la Fundación. El acto celebró que 47 niños y niñas gitanas promocionan este año y pasan de etapa educativa. Para apoyar el esfuerzo, asistieron el director provincial de Educación, Alberto Natal, el alcalde de León, José Antonio Diez y el gerente de servicios sociales, José Antonio Orozco.
Daniel Carrasco, otro joven gitano que promociona y subió al escenario para contar su experiencia, recordó las burlas cuando comenzó en Primaria. «Con 12 años cogía solo el autobús a las siete de la mañana, con frío, para ir a un instituto que no conocía. Y ahí tenía a mi padre detrás para que no faltara nunca». Finaliza 4º de la ESO con todo aprobado «y siendo un ejemplo para mis hermanos». Su padre, Daniel Carrasco Herrero, habló de «esfuerzo, dedicación, constancia y compromiso diario» para que los gitanos rompan barreras «un cambio positivo en nuestra comunidad». Todos agradecieron el apoyo del programa Promociona «para alcanzar las metas educativas, un esfuerzo constante que os llevará a lugares sorprendentes».
Mar Fresno recordó la importancia de esta celebración en el año en el 600 aniversario de la llegada de los gitanos a España. «Superar ese 0,8% de estudiantes gitanos que llegan a la universidad es un reto de las familias, de las administraciones públicas y de la sociedad», y recordó que queda mucho por hacer porque todavía 6 de cada 100 jóvenes gitanos no concluyen la enseñanza obligatoria. «El pueblo gitano empezó a escolarizarse en democracia y no lo hizo de manera inclusiva. Primero fueron a escuelas puente. Todavía tenemos el reto de acabar con la segregación educativa y poner en marcha políticas para fomentar el éxito educativo». El director provincial de Educación defendió la educación como «pilar fundamental para fomentar valores y abrir puertas a las oportunidades. Nunca dejéis de aportar por la educación. Sois la mejor cara de León». El alcalde de León animó a las familias y a los jóvenes «por sus esfuerzos, porque la inclusión plena se logrará con la educación».