SALUD
La automedicación no deja de crecer: la practican el 40%
Quienes más preparados y remedios sanitarios toman por su cuenta y riesgo con diferencia son los más jóvenes

La innovación en medicinas supone un importante ahorro al sistema.
España siempre ha tenido unos niveles de automedicación elevados, pero en los últimos años este mal hábito se está extendiendo y adquiriendo unas proporciones que los profesionales de la salud consideran preocupantes por ser una evidente fuente de riesgos para la población. Uno de los últimos estudios en corroborar esta negativa tendencia es el barómetro sobre Salud y Vida con el que la aseguradora Aegon testa cada año el estado sanitario, los hábitos y los cuidados de los españoles. El barómetro indica que prácticamente cuatro de cada diez ciudadanos, el 38,6%, toma con frecuencia preparados para la salud (medicamentos, productos homeopáticos o remedios naturales) por su cuenta y riesgo, sin consultar al médico de familia o al farmacéutico y sin su autorización ni control. Son casi cuatro puntos más que hace solo doce meses y es el cuarto año consecutivo en que esta peligrosa tendencia social aumenta. Los autores del estudio creen que a este fuerte crecimiento colabora el cada vez más fácil acceso a la información de salud a través de internet, la falta de tiempo para acudir al médico y el hecho de que la mayoría no sea consciente de los riesgos, como pueden ser los efectos adversos de un medicamento inapropiado o el aumento de la resistencia a los antibióticos por su toma innecesaria, lo que es uno de los mayores problemas actuales para la salud. Los productos más ingeridos sin control profesional son los fármacos (20% de los consultados), con otro 14% que se autoadministra soluciones homeopáticas o de medicina natural, y un 5% que usa indistintamente y bajo su único criterio las tres familias. El perfil de quienes se automedican es heterogéneo, pero tiene algunos rasgos bastante definidos. En lo tocante al sexo, las mujeres son claramente en las que más arraigado está este hábito pernicioso, pues lo practica un 42,5%.