REGIDORA DE ABOLENGO
La alcaldesa leonesa de la República
Manuela Álvarez de Miranda y Cuenllas, la última señorita de Benllera, fue de las primeras regidoras elegidas por sufragio universal en España, en 1933, y desde Carrocera se convirtió en la primera mujer con bastón de mando en su pueblo y en la provincia

Manuela Álvarez de Miranda y Cuenllas, en una foto de 1933 que dedicó a su prima tras ser elegida alcaldesa
El 23 de abril de 1933 abrieron por primera vez las urnas a las mujeres españolas. Y en la provincia de León, en el recóndito municipio de Carrocera, salió de las urnas una de las primeras alcaldesas elegida por sufragio universal de España y durante el gobierno republicano.
Manuela Francisca Antonia Álvarez de Miranda y Cuenllas, señora de Benllera y Val de Viñayo, a la que llamaban señorita de Benllera por ser soltera, se convirtió en la primera mujer con bastón de mando por derecho.
Otras alcaldesas precedieron a la leonesa en España, pero todas habían sido nombradas a dedo por el dictador Primo de Rivera que, como dique de contención al avance del sufragismo en España, apostó por introducir mujeres en las corporaciones locales a mediados de la segunda década del siglo XX, cuando, a través del estatuto municipal, dio el derecho al sufragio a las mujeres cabeza de familia y solteras mayores de 23 años no sujetas a patria potestad o tutela marital. Tras las elecciones municipales del 14 de abril de 1931 resultaron elegidas algunas alcaldesas, pero sin el voto de las mujeres que se aprobaría en octubre de 1931.
Nacida el 29 de enero de 1867 en la casa palacio de los Tusinos de Benllera, y bautizada el 31 de enero, Manuela Álvarez de Miranda tenía 66 años cuando accedió al cargo. La señora que cobraba las rentas de sus predios recorriendo en un carruaje de lujo para la época los pueblos de la contorna resultó elegida por el pueblo en unas elecciones parciales celebradas en 2.500 municipios de España, 73 en la provincia de León.
El caso de Carrocera saltó a la vista de los cronistas del Diario de León. «Doña Manuela Álvarez Miranda, con carácter Católica y los demás que salieron con carácter de Agrarios, incluso uno que figuraba en la candidatura como de UGT» era dada por ganadora de los comicios en Carrocera en los resultados provisionales publicados el 24 de abril, al día siguiente de las votaciones. La derecha de la Ceda, unida con agrupaciones locales como el Partido Agrario y Católico, se dio por triunfadora en la provincia con excepciones como Villafranca del Bierzo, donde se mantuvo la mayoría de izquierdas.
La señorita de Bellera figura en las actas con 274 votos, cuatro menos que Álvaro Pola Fontano con 278, si bien la última cifra se ve corregida en alguna de las actas y aunque figura en primer lugar pudiera parecer un cero.
Desde los primeros momentos, la actividad de Manuela en el consistorio fue intensa. La nueva corporación tuvo que poner orden en las cuentas que estaban sin arquear desde antes de la proclamación de la República y atendió de forma inmediata a asuntos domésticos como la reunión convocada en varios municipios para tratar el asunto de la farmacia. A su mandato se atribuye la toma de datos para la traída de aguas en Benllera y los otros pueblos de Carrocera, apunta Esteban Álvarez Castañón, responsable del archivo de los Tusinos y uno de sus descendientes.
Los Tusinos es uno de los linajes más antiguos de la provincia cuyo origen se remonta a los primeros años de la reconquista, en concreto a la batalla de Camposagrado. Cuenta la leyenda que Alvarus Godus Tiupados fue el primer en ganar un combate a los musulmanes y que el infante Pelayo, en un lugar de Cuevas, le dijo: «Tú sin nos, has vencido y desde ahora este será tu linaje, tu casa y apellido».
La alcaldesa republicana precedió como cargo público elegido democráticamente a la primera diputada en Cortes por León, la inspectora de enseñanza Francisca Bohigas, que saldría elegida por el mismo partido que Manuela Álvarez de Miranda en las elecciones de 19 noviembre de 1933, las primeras por sufragio universal para el parlamento español.
Meses antes, hombres y mujeres figuran en igualdad de condiciones con derecho al voto en el censo de Carrocera para las elecciones municipales, según consta en los documentos que custodia el Archivo Municipal. La corporación municipal quedó constituida por Manuela Álvarez Miranda, como «alcalde», según el acta municipal del 17 de junio de 1933 y como concejales: Álvaro Pola, Eliseo Viñayo, José Álvarez, Ricardo Menéndez, José Calvete, Prisciliano Fernández, Ángel Alonso y Ángel García. Fue alcaldesa hasta febrero de 1936. En las elecciones que precedieron al golpe de Estado de Franco y a la Guerra Civil declinó presentarse por mal estado de salud, aportando un certificado médico que obra en el Archivo Municipal de Carrocera.
En la sesión estuvieron presentes los exconcejales de la comisión gestora que gobernó desde 1931 hasta enero de 1933. La alcaldesa dio ocho días de plazo para que se presentaran las cuentas pendientes a la comisión gestora.
Las dotes de mando le venían de familia. Manuela Álvarez de Miranda, hija de la legendaria Doña Bernarda Cuenllas Álvarez de Miranda y Álvaro Álvarez de Miranda, que se habían casado en 1864, recibió instrucción en casa «con un preceptor sacerdote designado por el obispo Calixto Castrillo Ornedo». A los 19 años tuvo su puesta de largo luciendo imponente vestido y los pendientes de oro, plata y esmeraldas regalo de su madre.
Según la tradición familiar, la señorita tuvo un único pretendiente, el político Fernando Merino. El matrimonio se habría frustrado a cuenta de unos terrenos de la familia en la Barca —actual presa de Selgas— afectados por una carretera. Merino hizo otra boda favorable a su carrera política con la condesa de Sagasta, hija del político Práxedes Mateo Sagasta. Murió en trágicas circunstancias en León en 1929.
Doña Manuela estudió francés en Burdeos y tuvo trato con el décimo cuarto duque de Alba, Carlos Miguel Fitz James-Stuart, que asistió a su puesta de largo y le regaló un libro de la Biblioteca Nacional de La Habana. Tras los viajes de juventud, regresó a Benllera y se dedicó a la administración de la hacienda, que se extendía de la playa santanderina de El Sardinero hasta la finca de El Abrojo, en Valladolid.
«Desde muy joven acompañó a su madre por motivos administrativos o vacaciones a Boo (Asturias), Mogrovejo (Santander) o al balneario de Caldas de Luna», dice el bisnieto de quien fue una de las personas más aprecidas por Manuela, su primo Matías Álvarez Alonso de Cuenllas, como deja constancia en el testamento que redactó poco antes de fallecer.
Matías, maestro de profesión, era quien le acompañaba en el carruaje en los últimos años de su vida para ir a cobrar las rentas, como recuerda Manuela Álvarez Morán, su ahijada, que nació en 1930. También se entregó a obras pías, especialmente relacionadas con la iglesia, ocupándose de que el pueblo tuviera siempre cura y de construir la casa rectoral, con aportaciones materiales y de mano de obra del pueblo. «Le gustaba la iglesia», dice Manuela. Gran parte de su capital lo dejó en herencia a los Capuchinos. El ajuar, muebles y archivo lo dejó a sus descendientes.
En el testamento dispuso la cesión de la capilla familiar al pueblo, «una vez que fallezcan sus usufructuarias», que curiosamente fueron sus criadas, y a condición de que «cualquiera de su familia la pueda usar en usufructo». Su «querido primo Matías» quedó con la llave y también le otorgó el panteón familiar.
Manuela Álvarez de Miranda y Cuenllas falleció el 27 de junio de 1951 en su casa palacio de León, en la calle Guzmán El Bueno. Tuvieron que pasar más de 90 años para que una mujer recogiera el testigo como regidora del municipio. Fue Teresa Gutiérrez Álvarez, política socialista e hija de la ahijada de Manuela, quien en 2015 tomó el bastón de mando y no olvidó a quien la precedió. En la Casona de Benllera se colocó una placa en honor a la Señorita de Benllera, alcaldesa en la II República, la primera de León y su pueblo.

La casona de los Tusinos en Benllera, donde nació Manuela Álvarez de Miranda y Cuenllas.
Benllera, cuna de la primera alcaldesa de León

La señorita de Benllera, Manuela Álvarez de Miranda y Cuenllas, a lomos de una mula en su juventud.
Benllera, cuna de la primera alcaldesa de León

Esteban Álvarez Castañón, descendiente y responsable del archivo de los Tusinos en el despacho con el retrato de doña Bernarda, la madre de Manuela.
Benllera, cuna de la primera alcaldesa de León

El carruaje mítico de doña Manuela Álvarez de Miranda y Cuenllas.
Benllera, cuna de la primera alcaldesa de León

Manuela Álvarez Morán, ahijada de la señorita de Benllera.
Benllera, cuna de la primera alcaldesa de León

Acta de un pleno de 17 de junio de 1933 con la firma de Manuela Álvarez de Miranda como 'alcalde'.