Leonesas afectadas: «La enfermedad de Lyme en España está infradiagnosticada»
Josefa Rodríguez y Gemma Álvarez Cubillas alertan de la importancia de la prevención de esta zoonosis y del déficit de pruebas precisas y adecuadas en la sanidad pública

Josefa Rodríguez, afectada Lyme y vocal en la junta directiva de Aderle.
Las picaduras de garrapatas afectan al 2% de la población mundial cada año. La mayoría de las lesiones son leves y hasta un 80% ni siquiera requieren atención médica. Pero hay ocasiones en las que una picadura puede cambiar la vida de una persona y afectar gravemente a su salud.
Es el caso de Josefa Rodríguez, una veterinaria leonesa que sufre graves secuelas de picaduras no diagnosticadas ni tratadas a tiempo. «Por mi trabajo, me picaron garrapatas. Pero nunca me salió la típica marca en forma de diana y simplemente me las sacaba».
El diagnóstico vino muchos años después. «Sufrí dolores articulares durante años y problemas de memoria hasta el punto de perderme varias veces para ir a casa y quedarme sin memoria total en dos ocasiones», explica. Le hicieron las pruebas de ictus, pero dieron negativo.
Durante tres o cuatro años su cuadro fue atribuido al estrés. Hasta que sufrió un arañazo de un gato y en las pruebas le detectaron la bacteria de la bartonella. A la Borrelia burgdorferi, la más frecuente en el caso de picadura de garrapata, daba negativo. «Es la bacteria más frecuente que produce la enfermedad de Lyme en Estados Unidos y es la única que se mira aquí», mediante una prueba Elisa.
Hasta que decidió empadronarse en Santander y acudir a una consulta en la que le pidieron una prueba por PCR en Bélgica. «Me dio positivo». La enfermedad ha afectado a su movilidad y precisa muletas o silla de ruedas. «Me ha afectado al sistema nervioso y sufro dolores generalizados. Me afecta al sistema neurológico, muscular, a los huesos y tengo deterioro cognitivo severo y fatiga crónica», además de problemas digestivos derivados del tratamiento.
Su día a día va despacio, «reposando cada poco y con dolor». El tratamiento experimental que le pusieron para subir las defensas se lo han retirado. «La medicina ya no puede hacer nada y me jubilaron con 42 años».
Josefa Rodríguez es activista y miembro de la junta directiva en Aderle, la Asociación de Enfermedades Raras de León. La enfermedad de Lyme, sostiene, está «infradiagnostida en España» y «es una enfermedad olvidada en la Seguridad Social».
Desde su experiencia, anima a la población a prevenir estas picaduras. «No hay que tener miedo, pero sí precaución», especialmente en las zonas verdes y si se produce la picadura, «mantener la calma : «Si se coge en un estadío temprano te ponen un tratamiento antibiótico de 21 días y no pasa nada; el problema es tener síntomas a los diez años».
«Las garrapatas transmiten más de 60 enfermedades, entre ellas la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo», aunque en España no es frecuente. e , o enfermedades infecciosas que se transmiten entre humanos y animales es cada vez mayor.

Gemma Álvarez Cubillas, delante del calendario vivo de León el 17 de mayo, día de la enfermedad de Lyme.
Gemma Álvarez Cubillas es otra leonesa afectada por la enfermedad de Lyme persistente con el sistema inmunológico muy afectado. «Tardaron casi seis años en diagnosticarme (desde 2007 a 2012)», señala. Su caso fue investigado por un médico de Zaragoza al que consultó por un problema digestivo (disbiosis intestinal). «Este médico ya tenía más pacientes y me detectó una inflamación en los ojos». como primera sospecha. La confirmación llegó desde un laboratorio de Alemania. Pero la prueba «no la tienen en consideración en España». En centroeuropa tienen mucha experiencia con las picaduras de garrapatas y las pruebas son más específicas que las que hacen en España. Le detectaron tres de las bacterias que transmite la garrapata, aunque no sabe si le llegó a picar una o se infectó por otra vía.
Esta ingeniera industrial cambió la residencia en Madrid por Santa María del Páramo, su pueblo natal, en 2016 porque «mi calidad de vida mermaba de día en día» después de un tratamiento que le produjo una mejoría de dos años. «Me puse como autónoma porque pensé que podría hacer horarios más amables». A partir de 2019 ha empeorado y los dos procesos de covid que sufrió en 2022 «tampoco han ayudado, como la entrada en la menopausia». Tiene 52 años y está de baja laboral.
Su caso forma parte de un libro testimonial de la escritora Lola Quintanilla, 'Tacones en la arena'. Como Josefa, aconseja a la población «prevención» con ropa, repelentes y revisándose después de un paseo, sobre todo axilas e ingles. Las picaduras de garrapata «no son un problema de gente que hace montañismo, hay gente que lo ha sufrido en piscinas o campamentos», precisa. «Si te pica y te dan los antibióticos, lo normal es que no pase nada». La extracción de la garrapata debe ser muy precisa y sin usar aceites, mecheros, mantequillas o pinzas. La picadura no produce dolor porque «tienen anestésico» para incrustarse.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS9 las enfermedades transmitidas por animales suponen el 70% de las infecciosas.
El Día Mundial de las Zoonosis, designado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se celebró el 6 de julio, llamó la atención sobre esta amenaza. Los expertos alertan de que las zoonosis debe reforzar el concepto de One Health o Salud global.
Enfermedades como el dengue, el zika, la fiebre hemorrágica Crimea-Congo o Lyme se han extendido por España en los últimos años a raíz del aumento de transmisores como mosquitos y garrapatas que transportan patógenos procedentes de virus y bacterias con consecuencias graves para las personas.