Otra mirada
Villabenavente, 4

Fue en julio de 1973 cuando, Julio García Lanza firmó este edificio para los Herederos de José María Martínez-Gallo Arroyo en un solar de esquina de la calle Villabenavente c/v a la Plaza de las Cortes Leonesas. Obras que llevó a cabo con Juan Martínez Guisasola y Avelino García Laiz como aparejadores. García Lanza levantó el inmueble con estructura de hormigón sobre dos sótanos: el segundo para instalaciones generales y el primero para aparcamientos. La planta baja con locales comerciales; la rampa del garaje acariciando la medianera izquierda y en la esquina, un portal en curva con el puesto de vigilancia, el cuarto de contadores, ascensor, escalera y montacargas para subir a un primer nivel de oficinas y a siete plantas más (las dos últimas retranqueados), con 14 viviendas «para familias de clase media-alta» distribuidas en las tres zonas: estancia, dormitorios y servicio, perfectamente interrelacionadas. Las fachadas, simétricas respecto a la esquina y tripartitas. Abajo, los escaparates de los locales y la portada en el chaflán tras un robusto pilar cilíndrico de hormigón. El bloque principal inicialmente revestido de plaqueta cerámica vidriada en aparejo vertical abriendo amplios vanos horizontales en dos cuerpos en voladizo a modo de «miradores de las zonas de estancia, para que puedan disfrutar con gran facilidad del amplio espacio exterior constituido por la plaza y la perspectiva de la calle». Arriba, barandilla inclinada de tubos paralelos protegiendo las azoteas del primer ático y una cubierta a 45 grados forrada de pizarra y enfatizada por esbeltas chimeneas. Arquitectura funcionalista de fácil lectura entre tersas superficies con unidad de textura y material y enfatizada por ciertos elementos de coronación que tratan de replicar al frontero Edificio Picos y actúan como referencia en el contexto urbano confiriéndole una imagen de modernidad, hoy adulterada al haber sustituido la plaqueta por un vulgar revoco inevitablemente repintado… Pero no debemos afligirnos…