Diario de León

Heyda Escobar, madre soltera: "Me gradué en belleza y a los dos días tuve a mi bebé"

La joven hondureña cambió su vida con la fundación Fe y Alegría a través de un proyecto de formación técnica apadrinado por Entreculturas desde León y que financia la Junta de Castilla y León

Ana Gaitero
León

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Más de un millón de niños y niñas en Honduras no han podido matricularse este curso. Es el 10% de la población y uno de los 272 millones de menores en el mundo que están privados del derecho a la educación. «Desafíos agudizados, estructurales, económicos y sociales», están detrás de estas cifras, como apunta Lidia Esther López Galindo, coordinadora de Planificación y Proyectos de la Fundación Fe y Alegría de Honduras.

La pobreza, la desigualdad social, la inseguridad y la violencia, problemas a los que se han sumado la inmigración en este país centroamericano de 11 millones de habitantes, tienen otros efectos colaterales como los menores que emigran a Estados Unidos, en su mayoría solos. Entre enero y agosto de 2025 suman 2.030 niños migrantes en un periplo incierto.

La Fundación Fe y Alegría «quiere dar una respuesta integral a esta realidad de vulnerabilidad». Heyda Amalia Escobar Argueta es uno de los ejemplos de que «la educación cambia vidas». Ambas visitan España de la mano de la oenegé Entreculturas que, desde España y con 216.000 euros defondos de cooperación de la Junta de Castilla y León, apoya el proyecto Juventud hondureña con futuro. Impulsando oportunidades socioeconómicas en El Progreso (Yoro).

«Mi sueño fue ser estilista», comienza la joven. Empezó a estudiar bachillerato en ciencias sociales y humanidades en Urraco pueblo y «me dieron la opción de pasar al área técnica en Belleza y Cosmetología para ser estilista profesional».

Desde que en 2018 recibió el primer apoyo de la fundación para la compra de una plancha y secadora hasta ahora, su vida ha cambiado por completo. Con este primer material «surgió la idea de negocio para emprender mi propio salón de belleza». No ha sido un camino de rosas. Durante dos años tuvo que pausar los estudios «por factores económicos y de transporte». Además llegó la pandemia.

«En 2021 retomé los estudios y salí embarazada, soy madre soltera», añade. La gestación no paró su camino para graduarse en Belleza y Comestología. En los primeros meses, aún en pandemia, realizó formación online para protegerse y acudía a al centro a realizar los exámenes. «Me gradué de mi segundo año y a los días tuve a mi bebé», apunta.

La fundación Fe y Alegría de Nazaret, su centro de referencia, le apoyó con la línea de ayudas llamada «semicapital semilla» para poner en marcha el salón de belleza. Con el dinero pudo comprar las herramientas y materiales para empezar su negocio. «Gracias a cómo defendí mi plan, gané uno de los premios y concreté mi salón de belleza», apostilla. Al principio iba de puerta a puerta, y atendía a la gente en su casa.

En 2023, la fundación le contra para un proyecto con madres solteras que tenía como objetivo fomentar su formación en áreas técnicas, en concreto en refrigeración y electricidad, una formación muy masculinizada. «Recluté a madres solteras aunque sus parejas ponían trabas y se nos hacía difícil convencerlas», explica. Al principio llegaron muy pocas, de modo que Heyda se focalizó en el trabajo con los niños y las niñas, con manualidades, pintura y desarrollando su psicomotricidad. «Al principio les costaban los horarios, pero con paciencia y amor empezaron a llegar corriendo».

Heyda tiene ahora su propio salón de belleza y cuenta con el apoyo de su abuela y sus tías, con las que se ha criado, para sacar adelante a su niña, que ya tiene cuatro años. En su casa es la primera mujer que se decanta por un área aunque no ha podido ir a la universidad, como alguna de sus tías. «Sufrí bastantes obstáculos durante mis estudios, fue difícil pero no imposible», subraya. Su mensaje a todos los jóvenes, de allí y de aquí, es que piensen que «si tienen el sentimiento de querer superarse y avanzar, lo podrán conseguir buscando ayuda para esa superación».

«Yo he logrado superarme como persona», dice la joven de 26 años, que fue madre con 22. Ahora trabaja a media jornada con la fundación y el resto en su salón de belleza. Ahora se desplza en motocicleta y en 5 minutos hace el trayecto que en autobús dura más de 40 por caminos de tierra en esta zona del departamento de Progreso y Oro cuya población vive amenazada por los huracanes y se ve obligada a desplazarse con frecuencia.

Un 40% de las personas beneficiadas del proyecto en formación técnica de Fe y Alegría son mujeres, todo un éxito en este sector. «Casos como el de Heyda pueden ser miles», señala Lidia Esther López Galindo.

'La silla roja' reivindica los ODS en Educación

La oenegé Entreculturas, coincidiendo con la vuelta al cole, ha puesto en marcha la campaña ‘La silla roja’ para reclamar que «se redoblen los esfuerzos en educación» o no será posible cumplir los ODS (Objetivo de Desarrollo Sostenible) en 2030. La educación es el ODS 4 y, lejos de avanzar en sus objetivos, acusa cifras demoledoras. Sólo seis de cada diez escolares llegan a terminar la educación secundaria y hay 754 millones de personas analfabetas, de las cuales dos tercios son mujeres. Sólo algunos datos invitan al optimismo, como el hecho de que en el África subhasariana aumenta el porcentaje de jóvenes que terminan los estudios de educación técnica, del 5% en 2010 al 12% en 2015.

«Se cumplen el 35% de las metas de los ODS a nivel global, pero no en la educación», señala el informe “Lo prometido es deuda” que fue presentado el pasado viernes a la concejala de Bienestar Social del Ayuntamiento de León, Vera López, en el marco de la campaña ‘La silla roja’ bajo el lema “No podemos retroceder, la educación es futuro”. David Villacorta, delegado en León de Entreculturas, subrayó la urgencia de revertir esta falta de compromiso político y financiero que amenaza el derecho a la educación: “No se trata solo de cifras. La conclusión es clara: no estamos cumpliendo, y no solo por falta de recursos, que también, sino sobre todo por falta de iniciativa y voluntad política”.
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